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lunes, 23 de junio de 2025

Parad los relojes ....

FUNERAL BLUES 

STOP ALL the clocks, cut off the telephone, 

Parad todos los relojes

Prevent the dog from barking with a juicy bone,

Silence the pianos and with muffled drum 

Bring out the coffin, let the mourners come.


Let aeroplanes circle moaning overhead 

Scribbling on the sky the message He Is Dead, 

Put crepe bows round the white necks of the public doves,

Let the traffic policemen wear black cotton gloves.


He was my North, my South, my East and West, 

my working week and my Sunday rest,

My noon, my midnight, my talk, my song;

I thought that love would last forever: I was wrong


The stars are not wanted now; put out every one; 

Pack up the moon and dismantle the sun; 

Pour away the ocean and sweep the wood;

For nothing can ever come to any good.

                                    WH Auden (1907-1973)

Creía que el amor duraría siempre - estaba equivocada

Canción triste

 Parad todos los relojes, cortad los teléfonos,

evitad que el perro ladre dándole un hueso jugoso,

callad los pianos y con un tambor apagado,

sacad el ataúd; que se acerquen los dolientes.

 

Que los aviones lloren en círculos sobre nuestras cabezas,

garabateando en el cielo el mensaje «Él ha muerto».

Poned lazos de crepé alrededor de los cuellos blancos de las palomas,

que los policías de tráfico usen guantes negros de algodón.

 

Él era mi Norte, mi Sur, mi Este y mi Oeste,

mi semana laboral y mi descanso dominical,

mi mediodía, mi medianoche, mi charla, mi canción;

creí que el amor duraría para siempre: me equivoqué.

 

Las estrellas ya no son necesarias; apagadlas todas,

envolved la luna y quitad el sol,

vaciad el océano y destruid los bosques;

porque ahora ya nada puede estar bien.


jueves, 28 de marzo de 2024

Manuel de Falla

La elegancia del hueco de las escaleras cuadrado

Ya está. Ya se la han cargado. Igual que desapareció de la noche a la mañana el palacete del la calle Alhamar, igual que llenaron el camino de Ronda de horribles bloques en los años 60, y destrozaron el Barrio Fígares y llenaron la ribera del Genil de un enjambre de callejones oscuros y deprimentes. Igual, siempre. En esta puñetera ciudad no se ha respetado nunca nada.

Y esta vez le ha tocado a nuestra casa. Que no era nuestra, pero era el lugar donde nos mudamos a vivir cuando llegamos a Granada y donde vivimos de alquiler unos años decisivos e importantes para toda la familia. La casa de la calle Manuel de Falla que veis en la foto a punto de ser demolida.

Esta casa elegante y señorial tenía pisos enormes pero era fría y desangelada en los gélidos inviernos de entonces, cuando el agua de la pecera que habíamos dejado en el lavadero aparecía congelada,  y se convertía en un horno en verano.  No tenia ascensor,  no tenía vistas, no teníamos terraza para macetas y el sol solo entraba con fuerza en el cuarto de estar - la única habitación que estaba bien orientada, pero era nuestra casa.

En su larguísimo pasillo recorrimos kilómetros montados en patinetes, patines, saltador Gorila, y bicicletas. Uno de los hermanos jugaba al futbol y otro al hockey y, juntos, jugábamos al escondite, a las tinieblas de la noche, a la llevas o hacíamos procesiones o manifestaciones y en nuestra gran casa recibíamos a amigos, tíos. primos y algún novio/a -invitados clandestinos, cuando nuestros padres se iban de viaje-.

Una casa elegante

  Nosotros eramos diez (los padres y ocho hijos) y rara era la comida de a mediodía donde no nos juntábamos doce o trece. Las pequeñas comían primero en la cocina y así cabíamos todos en la gran mesa con alas que se abría en el comedor. y  que se llenaba de fuentes de cocido, arroz, lentejas, potajes de semana santa o, con suerte, macarrones o puré de patatas con salchichas, que nosotros devorábamos.  Lo que hacía que mi padre repitiera un día tras otro - "Estos niños no comen. Tendremos que darles unas cucharadas de Quina San Clemente". Y nos reíamos  con la boca abierta cuando eramos pequeños porque mi padre tenia su gracia, y con la boca chica cuando eramos adolescentes porque ¡nosotros no teníamos ninguna!

Futuros pisos de lujo

Tengo tantos recuerdos que quizás algún otro día vuelva a escribir sobre nuestra casa familiar.

Me parece recordar que estos grandes bloques y el de enfrente eran lo ultimo edificado de la ciudad cuando nosotros nos vinimos a vivir aquí. Nuestra calle era el límite con la Vega; salíamos directamente al Camino de Ronda y ya estábamos en el campo y podíamos ir a la  huerta de los Franciscanos a comprar tomates a una peseta el kilo o podíamos alquilar una bici en donde Maxi,  en su taller de reparaciones en un bajo de la casa de enfrente y con ella hacer el camino del río junto a las alamedas hasta donde hoy está la Clínica Inmaculada. 

Esquina con el Camino de Ronda
Se veía la Sierra desde cualquier sitio
 
Desde la famosa ventana del cuarto de estar se veía la Sierra y el río Genil y cuando la gran riada del año1963, aquella que destrozó las cuevas del Sacromonte y del Barranco del Abogado y desbordó el Genil, que aun no estaba encauzado, nosotros veíamos la ancha lengua de barro desbordada desde nuestra casa. No había nada más que las Casas Azules entre nuestro bloque y el campo. Ah, si,  estaba el chalet del dueño de la casa y el palacete de Alhamar. Unos años después el chalet fue derruido para hacer un bloque de pisos y nuestro piso se quedó sin las pocas vistas que tenía.  El Palacete también se convirtió en recuerdos unos años mas tarde.

Por entonces, finales de la década de los 60,  la calle Manuel de Falla se llenó de nuevos bloques y el Camino de Ronda se llenó de horribles bloques en callejones oscuros y de coches y las autoridades decidieron talar los arboles de sus aceras y, ya sabéis, destrozaron la ciudad.  Ahora han destrozado el lugar de mis recuerdos. ¡Maldita sea!


¡
¡Adiós!

miércoles, 4 de abril de 2018

Las aguas mil en Abril

Como una vidiriera
Esto es lo que los días de lluvia nos han dejado en el jardín

Tulipanes de verdad, no de mantequilla
  
Flores hasta en las plantas crasas


Tiestos vacíos

Tiestos llenos - ¡¡de agua!!
Un poco de color
Colores nacionales

Penitentes  - Para la foto anterior

Lo que trajo la lluvia
Con unas gotas de agua se hacen milagros

Y con un poco de sol se obtienen 'Pensamientos brillantes' - sin doble sentido


















El huerto del tejado

Flores malvas - Twin set
Primavera
Es decir, una primavera ¡Al cubo!