lunes, 17 de agosto de 2026

Hace 70 años


El terremoto de 1956
Ya sé que vivo, vivimos, en tierras de terremotos. El de la madrugada del día 15 no fue algo nuevo. 
Hace 70 años

Pero este fue especial. De hecho, no había habido otro tan grande desde el terremoto de Albolote del 18 de abril del año 1956. Exactamente hace 70 años, como decía la portada del diario IDEAL.

Para nosotros es tan común que haya terremotos, que no nos asustamos o, a veces, ni siquiera los notamos, y el tema apenas se comenta al día siguiente. 

Mi foto de San Miguel Bajo - Albaicín

Pero, este, el terremoto de la noche del 14 al 15 de agosto, vino con ruido, con un gran estruendo a despertarnos a los que ya disfrutábamos del primer sueño. Yo sentí que una horda de guerreros a lomos de caballos inmensos entraba por la puerta de mi dormitorio.
Cuando mi cama y el suelo dejaron de temblar, me levanté. Nada se había caído a mi alrededor, solamente la lámpara de la entrada oscilaba como el péndulo de Foucault, pero más rápido.
Apenas un minuto había pasado y ya la gente dejaba mensajes a familiares y amigos preguntado cómo estábamos.  -- Todo bien por aquí. ¿Y vosotros? 
Mi hermano Nico no respondió. Al día siguiente me dijo que a esa hora estaba en el baile de las fiestas de Víznar y allí nadie se enteró del terremoto, --Es que estamos más altos, a ti te pilló más cerca, -- me dijo.

Viviendas para los damnificados
Viviendas para los damnificados del terremoto de 1956

A raiz de esta desgracia,  se construyeron viviendas para los vecinos afectados, se inició la construcción del embalse del Cubillas y  en 1957 también se empezó la planificación para construir el anejo de EL CHAPARRAL, un poblado de colonización, como tantos de la época.
El Chaparral
Afortunadamente ya no se caen las casas, no revientan las conducciones de agua, y no se vienen abajo los tejados.

En Albolote la gente se asustó. Claro. Aunque sólo los mayores recuerdan la tragedia que supuso aquel terremoto que destrozó el pueblo y en la que murieron siete personas, todo el mundo sabe que la mayoría de las viviendas, de muy mala calidad, se cayeron a pedazos y durante semanas los alboloteños tuvieron que vivir en tiendas de lona del ejército en la calle, en malísimas condiciones. 

Embalse del Cubillas

Tantas cosas parce que se hicieron para este pueblo asolado por esta gran tragedia, que los vecinos de Albolote miraban por encima del hombro a sus convecinos de los pueblos cercanos, Atarfe, Maracena, y les decían -- Soy del Albolote, de donde el terremoto.

No pasó nada en el pueblo la otra noche. Solo en la placeta frente al cuartel de la Guardia Civil, las naranjas locas han llenado el suelo. Supongo que ya estarían a punto de caerse - nadie las recolecta - y hoy el suelo parecía una alfombra naranja.

Nuestras casas son antisísmicas. la mía tiene unos cimientos sólidos e intocables, unos zunchos que cruzan el sótano de parte a parte, que garantizan que esta casa no se caerá nunca. ¡Las cosas han cambiado mucho desde entonces!

Solo se cayeron las naranjas locas
¡Ojalá yo no tenga que ver si eso es verdad o no, pero eso me dijeron cuando la compré! 

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