jueves, 1 de octubre de 2009

¡Se acabo el verano!!

El busto del Padre Manjón al otro lado de la cascada
La riada en la calle Gonzalo Gallas



Cuando yo aún estaba en el colegio terminando el Bachillerato y contaba los días que me faltaban para salir de allí e irme al Instituto a hacer el PREU, pregunté a mi hermana mayor, que ya tenía la inmensa suerte de haber salido de la calle San Antón, cómo y dónde estaba su nuevo Instituto.
Ella, que era parca en palabras y larga en dibujos e imágenes (como si fuera de esta nueva generación), dibujó una especie de cosa en un papel y dijo.
- Esto es una mierda ¿ves?
- Si, dije yo
Entonces dibujó un cuadrado en medio de la mierda y dijo:
- Esto es el Instituto.
Y vaya si llevaba razón.
Al año siguiente, cuando yo me convertí en ilusionada alumna del Instituto, la mierda aún seguía allí y por la mañana temprano, camino de clase, además de subir y bajar por los montículos de tierra que aún era la calle Pedro Antonio de Alarcón y por lo que aún quedaba de las huertas del Seminario de Gracia,  sorteábamos lechugas, tomates, patatas y toda clase de verduras podridas - restos de de las transacciones realizadas en lo que a una hora aun más  temprana seguía funcionando como el Mercado de Abastos, antes de que las instalaciones se trasladaran a la carretera de Córdoba, a Mercagranada.  Justo al lado o sobre el antiguo mercado se estaba edificando la Facultad de Ciencias


No sé por qué se queja la gente ahora de obras interminables. Nosotros llegábamos al Instituto con la impresión de haber cruzado la Vega y ¡¡con barro hasta las narices!!
Y lo peor del caso, es que aquel edificio, construido en mitad de la mierda, fue edificado sobre un manantial. Al menos eso decíamos nosotros.
De hecho el Campus Universitario que se había empezando a construir a final de los años 60, se llama  Fuentenueva. Así que la fuente debía de estar por algún sitio, aunque ya no se veía.
Los alumnos siempre pensamos que la fuente estaba oculta debajo del Instituto porque cuando caía un buen chaparrón nos quedábamos aislados. Subía el nivel de agua alrededor nuestro, la mierda se convertía en una pantaneta y no podíamos ni entrar, ni salir.

Interior con cascada
El agua brotaba del sótano, subía las escaleras, donde luego pusieron el ascensor, e inundaba el vestíbulo principal que se convertía en una piscina olímpica. Todos encerrados esperando que la tierra o el tiempo se tragara tanta abundancia de agua.
Si tenías suerte de que la tormenta te hubiera pillado en la esquina de Méndez Núñez, ni te acercabas: ese día no había clase. Si la tormenta te había pillado en clase, es día llegabas tarde a casa.


Ahora me dicen que han arreglado el problema: no era una fuente, era una tubería rota que no absorbía toda el agua de las alcantarillas. Me alegro. Así nadie tendrá que volver a ver, como yo vi, el agua brotando por las paredes del sótano, el agua subiendo poco a poco las escaleras, el agua como una maldita pesadilla. 

lunes, 28 de septiembre de 2009

Una palabra nueva cada semana

Por si acaso esta semana aún no habéis aprendido la palabra que os toca, aquí tenéis una de uso muy extendido, muy útil y actual.
Incluso en El Pais la utilizan para la crítica de películas.


Esta es la peli de la que hablo: Woodstock. No se si la habréis visto; ahora está en la cartelera, como se puede ver en esta foto.

Y esta son las imágenes que explican la palabra nueva,
Antes, se les llamaba 'pied noirs'. Por supuesto ellos no tienen nada que ver con la definición que da la Wikipedia de este término. Mas bien era por otros motivos, mas obvios. 
Pero ahora se les conoce como ¡¡¡Perroflautas!! ¿A que es genial?? Aqui teneis unos pocos que he encontrado por ahi, por las plazas y calles de esta ciudad. 
Pero si queréis ver mas daos prisa en salir a la calle,  que viene el frío y dentro de unos días cogerán sus bártulos y se irán buscando el calorcito a otras latitudes mas cálidas y mas tranquilas aún que esta tranquila ciudad de Granada.

Por cierto el crítico decía que era una película ¡¡perroflautica!!






lunes, 14 de septiembre de 2009

Paisaje con marco

La Ermita del Cristo del Paño
Yo en el Mirador
Esa de la bici soy yo, claro. No se me ve mucho porque estoy a contraluz, pero así me gusta mas. Además lo que quiero enseñaros es este precioso mirador en el camino que va desde Tiena a Moclín. Este verano han arreglado la zona, han puesto mesas de picnic, carteles explicativos y este balcón de madera que se asoma al río Frailes o Velillos, que de ambas formas se llama, y a Sierra Elvira. En otros días con menos bruma, también se puede ver Sierra Nevada al fondo a la izquierda.
Lo mejor de este arreglo es que han limpiado el enorme vertedero de cascajo y basuras que había en ese paraje. Así que os aconsejo que vayáis a disfrutar de las vistas.
Framed view
Mirador sobre le Río Frailes o Velillos

Y al final de la excursión se puede visitar la famosa ermita del Cristo del Paño en Moclín.
También es un maravilloso mirador y un lugar con mucho encanto tradiciones y leyendas.


martes, 8 de septiembre de 2009

Cómo solucionar tus problemas

¿Demasiados niños-niñas en tu aula? ¿La administración no desdobla tus grupos?
¿Piensas que es imposible enseñar o controlar o educar o manejar a tanta criatura como tienes delante de ti??
No te preocupes.
Este año se solucionaran todos tus problemas:

Mira este dibujo:

Cartoons of the Week


Y ¡mucho animo!!

domingo, 6 de septiembre de 2009

Uvas en el patio

Botijo protegido

Aquí tenéis unas fotos de la casa de tía María Luisa y tío Carlos en La Yedra, a donde fuimos el sábado Maricarmen y yo a recoger a nuestra viajera madre.

grapes
La parra de la abuela

Aunque la casa no es precisamente de las que aparecen en las revistas de decoración, hay algunos detalles muy buenos; como ejemplo, estas riquísimas uvas que están para comérselas. 

También me encanta este botijo, con asa recambiable y tapetito de crochet para evitar que las moscas y mosquitos acudan a beber y te las tragues.

Otro buen detalle es la decoración tipo árabe en las paredes, ventanas, lamparas y otros elementos de esta casa. No tenéis más que fijaros en este pequeño pabellón que pretende ser la mismísima Menara de Marrakech

La Menara de La Yedra



Pero lo mas importante, como siempre, son las personas. Y a ellas fuimos a visitar. Y para que el día fuera mas completo aún, pasamos por el Puente del Obispo a ver a María. Tan cariñosa y tan generosa como siempre ha sido.
Besos para nuestros anfitriones.

María y yo

 

Aquí estamos María y yo muy contentas de vernos: