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domingo, 8 de junio de 2025

ANIVERSARIO

20 piedras - 20 años de este BLOG
Por esos caminos

Mi última excursión antes de la caída - Veleta
En estos días se cumplen 20 AÑOS  desde que empecé este blog; veinte años desde que empecé a subir mis fotografías al FLICKR; veinte años desde que descubrí que me encantaba hacer fotos y me encantaba unirlas e incluirlas en mis textos. 

Mi férula y yo de viaje por esas tierras

Veinte años desde que me rompí el húmero izquierdo en una tonta caída de la bici que me mandó al sillón de la baja durante seis meses, hasta que me quitaron la férula, hice la rehabilitación, pude volver a levantar otra vez el brazo como para bailar sevillanas y pude volver a dar mis clases en el instituto y volver a montar en mi querida bici. 
Fue pesado estar invalida, bueno solo un poco inválida durante seis meses, pero tuve buena ayuda y tuve la compañía de toda la gente que empezó a leer mis textos en EL VERANO y a ver mis fotos en mi galería del FLICKR.

Después de tanto tiempo, tras estos veinte años, ya sé que ninguna de estas cosas me harán famosa, ni las fotos, ni la escritura. 
Pero me han ayudado a mi, me han hecho gran compañía y por ello quiero dar las gracias a Ara, que fue quien me descubrió este mundo, a Pedro, que me ha aguantado pacientemente todas las horas que le he dedicado a estas dos tareas de fotos y textos, y a vosotros, que me habéis seguido la pista y a veces me habéis dejado un amable comentario.
 
Solo unas pocas de mis fotos

No seré una influenciadora (INFLUENCER), no crearé contenido, pero me lo he pasado muy bien y por eso espero seguir haciendo esto, fotos y textos, al menos ¡20 años más! (Si me dejan)

 
Una protagonista indiscutible de mis fotos

Mis rutas ciclistas


martes, 29 de diciembre de 2020

NANA

Yo creo que ella lo sabía, que había oído nuestras conversaciones previas a la Navidad y sabía cuál sería mi regalo y debió decidir que ella no se iba a someter a la misma tortura a la que llevo sometiendo a propios y extraños desde ese día en el que los Reyes Magos me trajeron por fin mi anhelado regalo y ella decidió desaparecer.  En realidad nos dejó la víspera de Reyes, ni siquiera quiso ver los regalos.

Nana, un pequeño cachorro recién llegado a la familia

 Aquella noche del día 5 de enero, cuando volvimos de ver la cabalgata en Granada -  entonces aun teníamos el valor de meternos en aquel enjambre de niños y mayores -, no la encontrábamos por ningún sitio. La busqué en el patio, en el sótano y en sus escondites habituales: debajo del sofá, detrás del retrete, en la esquina de la cocina, debajo de la mesa del patio - ella no le temía al frío-,  pero no estaba por ninguna parte de la casa. Entonces vi el agujero en la tela metálica que habíamos puesto unos días atrás en la baranda del porche para evitar que entrara el gato. Ahora la tela metálica estaba rota, no había entrado ningún gato, pero allí ya no estaba Nana

La traca final era lo peor para Nana

 En nuestro pueblo también había habido cabalgata y aquí siempre la acompañan con un gran castillo de fuegos artificiales y petardos en el parque que hay cerca de casa.  Este estruendo habitual en fiestas de cualquier tipo aterrorizaba a Nana que solía esconderse en el rincón más interior de la casa. 

La Cabalgata
 En anteriores ocasiones, cuando la fiesta del ruido había terminado,  yo la sacaba con las orejas gachas de su más recóndito escondite: el pequeño aseo de la planta baja, la única habitación sin ventanas a la calle,  y a la pobre perra se le salía el corazón por la boca de lo fuerte que le estaba latiendo.

Se moría de miedo con los petardos, no podía controlar sus nervios y hoy, víspera de Reyes, se había escapado porque estaba sola y no había nadie en casa para consolarla. 

Nunca se metió en la piscina
 La buscamos por todo el barrio, incluso con el coche fuimos a las calles más oscuras. La gente ya se volvía a casa después de la fiesta y solo quedaba el olor de la pólvora y el asfalto lleno de confetis, serpentinas y caramelos machacados por las ruedas de las carrozas y los coches.  Pero Nana no apareció. No volvió ni esa noche ni a los días siguientes. Nos dejó un buen día como también había llegado a nuestra casa un buen día.
1997 - Con Clarita

Eso había sido casi ocho años atrás. La trajo Antonio en una cajita; era un pequeño cachorro de cocker spaniel negra y peluda, blandita como un pequeño Platero, que lloraba por la noche como un bebé abandonado porque ya no estaba con sus hermanos ni con su madre.

Poco a poco se fue acostumbrado a estar con nosotros y, como siempre pasa, nuestra perra Nana  se convirtió en un miembro más de la familia y en muchas ocasiones ella condicionó nuestros viajes, fiestas, fines de semana y vacaciones. Pero supo hacerse un sitio en el sofá, en su caseta del patio, en el borde de la piscina y en nuestros corazones. 

1993 Con Pedro

 

La vigilante de la piscina

 Este maldito año del COVID he recordado muchos días a Nana porque sé que hubiera sido muy feliz sin los cohetes de la feria de verano, de los carnavales o de las Navidades. Sé que le hubiera gustado estar con nosotros en casa durante las larguísimas semanas de confinamiento cuando la hubiéremos obligado  a servirnos de excusa para salir a la calle varias veces al día. Ella, que se volvía loca de alegría cuando me oía abrir el cajón de la cómoda donde guardaba su correa de paseo. Daba tales saltos que no había manera de ponérsela. Ella lo habría pasado en grande tumbada en el sofá, compartiendo la tele con nosotros y mirándonos con ojos extrañados.

 Este año hubiera sido su año.

Con Ara y Joan - Vigilando

 Hoy la recuerdo porque el próximo día 5 de enero hace  exactamente veinte años que nos dejó. No como dicen los ingleses porque muriera, sino porque nos abandonó. ¿Se fue a vivir con otra familia? ¿La robó alguien de nuestra calle que ya le había echado el ojo? Nunca lo supimos.
 Yo la lloré un poquito, pero se me pasó la pena pronto porque Nana era también una responsabilidad, un trabajo diario y la seguridad de que no podíamos hacer ningún plan de viaje sin contar con ella, cómo cuidarla, a quién dejársela, cómo estaría sin nosotros. Era una atadura de la que nos libramos sin pretenderlo, pero sin añorarla demasiado .

Por lo menos se libró de no aparecer como motivo principal de mis fotos caseras en la colección de Instagram de cachorros y otras hierbas, porque justo ese año los Reyes Magos me trajeron mi primera cámara digital,  mi pequeña CANON IXUS, que aún era muy primitiva y que hacía las fotos con tan poca resolución que mas que fotos parecían ilustraciones de un catalogo de punto de cruz porque se le notaban los pixeles a las imágenes.  Pero yo ya, sin preocupaciones sobre carretes y revelados, empecé a disparar como loca a todo lo que tenía alrededor - y a tod@s l@s que me dejan - y desde entonces aun no he parado.Aqui teneís una de mis primeras fotos de entonces:

Y esta es su historia, la historia de nuestra perra Nana que salió corriendo de nuestras vidas antes de que yo le pudiera apuntar con mi cámara de fotos.

Mirad qué feliz con mi IXUS
Con mi nueva cámara digital, que me hacía tan feliz, no le hice ni una sola fotografía.  Las fotos de Nana que ilustran esta historia son de otra época, de cuando éramos analógicos y mucho más jóvenes. Tanto casi como en esta foto de mi infancia que me he encontrado en el álbum familiar.

--Tu, ¿de quien eres?-- nos preguntábamos las dos

martes, 3 de diciembre de 2019

¡YO NO ME HE PERDIDO!

Sucedió en verano.
Parque Acuático - remolinos y aventuras
 Lo primero que hicimos fue fijar un lugar de encuentro.   Pusimos nuestro campamento bajo la pequeña sombra de un arbolito junto a la piscina de olas. Allí dejamos nuestros bártulos: las toallas, la bolsa nevera, la cesta de la comida, siete pares de chanclas y las cremas para el sol y nos separamos dispuestos a disfrutar del ultimo rincón del parque hasta que no poder más.
Esto último es mentira, yo no me lancé por ningún tobogán ni me metí en la piscina de olas, ni disfruté de ninguna otra atracción; sin gafas aquello me parecía un laberinto sin salida y sin entrada y yo estaba allí en medio, de pie junto al arbolito, fingiendo que controlaba a la pequeña tribu y confiando en que ellos se controlaran entre sí. 
¡Cinco chavales y un parque acuático! ¡Menuda aventura! Las dos mayores decidieron ir a su aire y nosotros pensamos que los tres pequeños se cuidarían mutuamente.
Fijamos las normas, cada veinte minutos tenían que venir al campamento y dentro de dos horas repartiría los primeros zumos y bocatas.
 - Muy bien. ¡Hasta luego!
Piscina de bolas
Bolas de colores
El primer control fue bien, otra capa de crema y a seguir con los baños, el segundo también, y el tercero también bien, aunque habían pasado casi cuarenta minutos y llegaban ya un poco remolones.
A la hora de los bocadillos el pequeño no apareció. Los demás confiaban en encontrarlo en el punto de encuentro y nosotros también.
  Empecé a repartir bocadillos.
- El hambre le hará venir, pensé.
- Lo vi en el tobogán de los delfines - dijo Ara - hace como unos diez minutos.
- Yo estuve con él en el tobogán gigante. Le dio miedo tirarse y se fue al de los pequeños - dijo Pau
Y luego ya no lo vieron más
No llegó a la hora de la comida y empezamos a buscarlo y a preocuparnos. Lo llamamos por los altavoces, pero era imposible entender su mensaje, la música y los ruidos lo volvían ininteligible.
Nos separamos en todas direcciones.
- Está aquí, no se puede haber ido, nos decíamos
- Ya, pero, ¿dónde está? 


Deconstructing Isabel
En el remolino
La hora de comer reunía a las familias bajo las sombras, en el autoservicio y en el quiosco de las pizzas. Era el momento más tranquilo del parque acuático.
 De pronto lo vimos, allí, en la piscina de las bolas, disfrutando sin que nadie le avasallara ni le molestara, con todos los chorros, las pelotas y el agua para él solo.
- Joan, ven aquí. Te estábamos buscando. ¡Te habías perdido!
- No, yo NO me he perdido. Yo sabía dónde estaba. ¡Erais vosotros los que estabais perdidos!


Eso dijo Nico la otra noche. Éramos nosotros los que andábamos perdidos.

martes, 17 de febrero de 2015

¿Qué me pongo??

Solo me he puesto una vez 
este precioso bolero
No, no es aquello de  ¿La rebeca o el abrigo
Todas sabemos lo que es tener que ir a una boda, jubilación, homenaje o  cualquier otra fiesta y cuando abres el armario y empiezas a sacar los vestidos y a echarlos encima de la cama se te caiga el alma a los pies. "Este no, porque me está pequeño, o grande, este no porque es de invierno, este lo tiene igual mi cuñada, este me lo puse para la fiesta de jubilación del año pasado..." ¡Que horror! 
Y es que además puedes acabar poniéndote  el de siempre. Yo no olvido  lo que decía mi madre de los vestidos: siempre hay uno que te queda muy bien y que decides ponerte para esa fiesta pendiente. Y un día, cuando empiezas a ver las fotos de tus 'fiestas' te das cuenta de que casi siempre llevabas el mismo vestido. 
Me
Mi vestido blanco

Yo tengo un vestido blanco de verano con chaqueta 'compañera' de Purificación García. Siempre pensé que casi nunca lo había usado, pero un día estuve viendo fotos antiguas del Instituto, y lo llevaba puesto en una comida de fin de curso, en la inauguración del curso siguiente, en el día del Patrón, en el claustro de fin de trimestre, en una invitación  de la AMPA, en la comida del Equipo Directivo ¡Alguien podía haberme avisado!!
Las tres de boda, yo, con vestido repe

Otras veces, decides reutilizar un vestido añadiendo una chaquetita nueva o cambiando complementos. Pero eso es aún peor, porque al final, en mitad de la celebración, o cuando ves las fotos, te das cuenta de que la chaqueta le va al vestido como a un santo dos pistolas (ved mi foto con las chicas, ellas tan guapas y yo de apaño). ¡Mas horror todavía!
¡¡¡Y luego, el bolsito!!!
¿Qué se puede hacer?
Es fácil, solo hay que entrar en la nueva filosofía del compartir;  ya se que muchas lo hemos hecho siempre: de todos estos bolsos, tres son de Maricarmen. Entre hermanas y amigas siempre hemos recurrido a prestarnos ropa en estas ocasiones.
Ahora, sin embargo, tenemos la posibilidad de abrir nuestros armarios a mas gente y que nos los abran mas gente también. ¿Como?
Esta es la solución:
Gloset - Esto es solo el principio
 Entrad en esta página web - recién creada por Ara y Yai: 
Ya se, me diréis que no se ve nada. Paciencia, yo os invitaré si queréis participar en este 'armario con glamour'.  La técnica es fácil. Te haces unas fotos con esos vestidos maravillosos que te has puesto en solo un par de ocasiones y las subes a la página, siguiendo unas instrucciones fáciles,  y pides un precio por alquilarlos. Luego, puedes ver lo que otras chicas o señoras, como es mi caso,  han ofrecido en la página y puedes elegir y alquilar, por un precio razonable,  algo diferente, para una fiesta diferente. 
  ¿No es una idea fantástica? ¡Animaros!!!  

lunes, 9 de febrero de 2015

Málaga

El famosísimo Muelle Uno
 En Málaga siempre hay algo que hacer y algo nuevo que ver. Les guste a los granadinos o no. Hace unas semanas el periódico IDEAL publicó un artículo comparando la vida cultural de ambas ciudades. A los 'intelectuales' locales les sentó muy mal esta comparación cultural, y es que Granada salía perdiendo por diecisiete a dos, que son los museos que hay en Málaga y en Granada, o que habrá. Porque en el plazo de unos meses, justo antes de las próximas elecciones Municipales, dos nuevos museos abren sus puertas en Málaga. El Museo Estatal de Arte Ruso de San Petersburgo instalará su primera sede europea en la antigua fábrica de tabacos de Málaga. El Centro Pompidou abrirá su primera sede fuera de Francia en Málaga en el cubo del Muelle Uno. 
Por aquí, por Granada,  ni se abren nuevos museos, ni se reabren los viejos pendientes de fondos o de interés por recuperarlos. Así está el  Museo Arqueológico, cerrado desde hace mas de cinco años.

Una cervecita en los Baños del Carmen
Luces de Navidad, de Carnaval,
 de Festivales de Teatro, de Cine...

Coches y moda
Además los malagueños saben sacarle partido a los recursos de su ciudad. Cuando instalaron las luces de Navidad en la calle Larios este año echaron la casa por la ventana, como podéis ver en la foto, y en vista del éxito de la decoración luminosa, la han dejado puesta y solo le añaden detalles ad hoc según sea la celebración que en esos días esta teniendo lugar en la ciudad. Ahora le han colgado máscaras de colores, no se si es por el Carnaval o por el Festival de Teatro, o por las dos cosas. 
¡Ah, hablando de teatro! Coincidimos con Concha Velasco  en el Restaurante Mariano a donde fuimos a tomar unas deliciosas alcachofas a la plancha o  la montillana. Ella actuaba esa tarde en el Teatro Cervantes.
Seguimos de museos. Este es el Museo del Automóvil que está situado en la antigua Fábrica de Tabacos. Está muy bien organizado, explicado y presentado. Los coches en la exposición, todos arreglados, limpios y brillantes están acompañados de vestidos de fiesta de la época. Hay para todos los gustos y ¡presupuestos!
Museo del Automóvil 

Vistas desde el Hotel Málaga Palacio

En Málaga también merece la pena subir a Gibralfaro o a la Alcazaba para disfrutar de las vistas de la bahía. Pero solo con tomar el ascensor a la planta quince del Hotel Málaga Palacio se pueden disfrutar estas maravillosas panorámicas. Y además te puedes tomar una cervecita o un café. Solo hay que tener la precaución de no subir un día de viento, como hicimos nosotros. ¡Yo creía que saldríamos volando!!!

Vistas desde el Hotel
Si vas a Málaga, no te pierdas el  Mercado de Atarazanas. No hace falta comprar ni una lechuga. Sus puestos de verduras, pescado y carne son también un disfrute para la vista, casi un museo más.
Almejas, gambas, cigalas,
 conchas finas.....
Vidriera del Mercado - Símbolos de la ciudad
Con la familia culturizándonos en el CAC
Y , por supuesto, una vista obligada  es el CAC - Centro de Arte Contemporáneo.  Está situado en el antiguo mercado de mayoristas y solo por ver el edificio merece la pena acercarse a la zona del Soho, donde se encuentra.
Autorretrato de grupo en una obra de arte - CAC
Es un edificio de estilo moderno, de los años 30 realizado según el proyecto Aviación de  los arquitectos Luis Gutiérrez Soto y JuanJáuregui.
Y es cierto que parece casi la terminal de un pequeño aeropuerto. A mi me encanta por fuera y por dentro, según... Me gustan mucho la tienda y el restaurante.
¡Una auténtica obras de arte!
Allí  se comen cosas tan ricas y atractivas como estas de las fotos.
Rollitos de choto malagueño - estilo moderno
Hablando de comidas, siempre termino hablando de comidas, os dejo una cervecita en los Baños del Carmen en un soleado domingo de invierno por la mañana, unas raciones de pescado, fresco y bien frito, en un chiringuito de Pedregalejo y un colorido desayuno en La Recova -una taberna, que es también tienda de artesanía   en el centro histórico de Málaga.
Una decisión difícil
Y de postre, café. ¡ A la malagueña, claro!

Para untar en el pan - desayuno paleta

Chiringuito con música en vivo







Calamaritos

Boquerones malagueños - mm....