jueves, 5 de mayo de 2016

Dos temporales

No estoy recitando una clase de anatomía del bachillerato antiguo, aquella en la que nos aprendíamos los huesos del cerebro recitando a viva voz una lista de nombres incomprensibles, como tantas otras listas de palabras extrañas que memorizábamos antes. Quizás alguno todavía pueda recitar conmigo aquello de 'Un frontal, dos parietales, un occipital, dos temporales....
Madrid Skyline

Ni tampoco hablo de tormentas o de temporales en el estrecho.
Planificar bien es esencial

Rissoto
La Terraza del Círculo

No. Hablo de Dos Exposiciones Temporales que visitamos en el Museo Thyssen de Madrid el miércoles pasado en nuestro viaje de regreso de Asturias. Diez horas en la T4 de Barajas dan para mucho si sales de allí, y eso fue lo que hicimos. En autobús al centro y ¡a disfrutar de la gran ciudad! 
Comimos en La Pecera, el restaurante del Circulo de Bellas Artes. Fue una buena idea y un buen menú. Antes habíamos pasado por la terraza, previo pago de 4€, para las vistas y las fotos. Hacía tanto sol y tanto calor que las fotos más parecen hechas en un paseo marítimo que en el centro de Madrid.
Como llegamos a muy buena hora al Museo Thyssen, no hicimos nada de cola y pudimos disfrutar de las visitas a las dos exposiciones temporales. No os las perdáis. Las dos son fantásticas.      - Realistas de Madrid 
El cuarto de baño de A. López

Os recomiendo este video sobre la Exposición (Agencia EFE)
Blue and white - It was just mere chance
Mi foto del cuarto de baño

Todo el mundo conoce a Antonio López, pero hay más pintores realistas como él y algunos también hicieron esculturas.  Me han gustado tanto los cuadros de esta exposición que los voy a tomar como modelos para mis fotos. Ojalá se parezcan un poquito. 
El Frutero - Isabel Quintanilla
bodegon de invierno
Mi frutero

El jardín - Isabel Quintanilla (Gentileza Internet)

Mi versión del Jardín de Isabel Quintanilla
 Saco estas palabras del catalogo: 
El Museo Thyssen-Bornemisza presenta esta exposición dedicada a un grupo histórico y generacional de pintores y escultores que han vivido y trabajado en Madrid desde la década de 1950, unidos tanto por las vinculaciones de su formación y de su trabajo como por sus relaciones personales y familiares: Antonio López García, María Moreno Julio y Francisco López Hernández, Esperanza Parada, Isabel Quintanilla y Amalia Avia. 
Entradas y folletos




Os dejo las palabras de Guillermo Solana, director artístico del Thyssen, sobre los Realistas de Madrid
"Compartían una sensibilidad común que yo llamaría neorrealista, porque está bajo la impronta del cine neorrealista italiano y de la literatura realista social de los 50, fundamentalmente El Jarama, que es una novela que les marca absolutamente y descubren que el realismo está vigente, que no es una antigualla, que puede ser una tendencia contemporánea, y se ponen a ello", explica este último. "A menudo se ha retratado a los realistas de Madrid en clave anti-moderna. En absoluto. A mí me gustaría que con esta exposición el público redescubriera ese momento en que el realismo era moderno"EXPANSION - Realistas, al Thyssen

La otra exposición temporal era  Wyeth: Andrew y Jamie en el Estudio 
Yo no conocía a estos dos pintores americanos, padre e hijo, pero sus cuadros me han encantado, sobre todo los retratos.  Os dejo unos ejemplos.
Distancia - Andrew Wyeth
Mi joven amiga - Andrew Wyeth
Como hacer retrato en fotografía no es lo mio, de momento, dejaré este tema para más tarde.
Esto es lo que dice el catalogo: 
El Museo Thyssen-Bornemisza presenta, junto con el Denver Art Museum, la primera retrospectiva en Europa sobre Andrew Wyeth (1917-2009) y su hijo Jamie (1946), destacados representantes del realismo americano del siglo XX.
La exposición ofrece al visitante la oportunidad de conocer la obra de estos dos artistas, así como detalles de su vida y capacidad creativa. Además, permite descubrir cómo, en ocasiones, el trabajo de ambos discurría en paralelo, se complementaba o, incluso, servía para plantear desafíos entre ellos. 


¡¡Son dos maravillosas exposiciones que hay que ver!!

Aunque este día no visitamos la exposición permanente del Thyssen, si que visitamos otras exposiciones. Ya os lo contaré otro día...  (to be continued) 

jueves, 21 de abril de 2016

Historia de una ventana - Clases de cerámica 3

Tengo otra ventana en la cocina - Esta es su historia

Me sentí tan perdida con la nueva tarea de mi clase de cerámica, modelar un mural, que lo único  que se me ocurrió fue buscar inspiración para el motivo entre mis fotografías.  
Aquí lo podéis apreciar. Un poco siniestro, ¿no?
Ya os conté, en mi primer post sobre mis clases en La Oficina de la Cerámica, que el único mural que hice en la Escuela de Artes y Oficios  quedó tan triste y sombrío que lo colgué en un rincón de la entrada de casa detrás de las enormes hojas de una maceta de 'hojas de elefante' para no tirarlo a la basura y que pasara lo mas desapercibido posible.



Ventana de Banon - Provenza

Pero ahora, yo quería  hacer algo muy diferente.   Y de entre toda mi colección de ventanas alegres, luminosas, coloridas y llenas de detalles de la Provenza, escogí unas cuantas y con ellas hice el primer boceto. 
El sapo en el alfeizar
Ventana de Reillanne con sapo- Provenza


Y al pasarlo al barro, quedó así. 

Primer día de trabajo en el mural

En la clase de la semana siguiente, cuando ya el barro se había secado, puse el engobe -el barro de colores- en la pared de la casa y en el macetero, y quedó como veis aquí.
Con pajarito, contraventanas y engobe - sin cocer

Carmen coció en el horno nuestros murales una primera vez.
 
Tras la 1ª cocción con los esmaltes sin cocer

Finalmente puse el esmalte de color azul en los postigos, el transparente en los marcos de la ventana y, sobre todo, puse unos pedacitos de cristal azul para hacer los cristales de la ventana. Ese detalle final me encantó. Creo que es lo que realza el encanto de esta pequeña ventanita provenzal.

 
¡¡Con cristales de verdad!!

  Ayer Carmen nos dio nuestros murales, y yo estoy feliz con mi ventana porque creo que ha quedado preciosa y porque me sentía tan perdida cuando la empecé y tan inútil para el modelado que creí que no saldría nada decente.
El pajarito

 Pero Carmen, mi profe de cerámica, como ya os he dicho, es una chica que nos motiva y nos anima constantemente. Siempre ve el aspecto positivo de nuestras 'obras de arte' e ignora, por supuesto que a propósito,  nuestros fallos de alumnas novatas y un poco torpes porque sabe que estamos deseando aprender y disfrutamos cada momento de nuestras clases en su taller.
Con florecitas en el macetero

 Desde aquí le mando un besos a ella y  mis compañeras de taller, Teresa, Ellen y Paqui, por la fantástica experiencia que está siendo este taller de cerámica. Se que leen mi blog de vez en cuando y por eso también les mando otro beso.

sábado, 16 de abril de 2016

Entre naranjos

Azahar y naranjas
Entre naranjas y azahar

Cuando vinieron las dos Isas, en la semana de Pascua, estuvimos a punto de ir a coger mandarinas a casa de una amiga de Pili Román al Valle de Lecrin. Como las dos chicas tenían tantos compromisos a los que atender, al final no fuimos a hacer la cosecha de naranjas, pero al día siguiente, Ana, la vecina de nuestra madre y amiga de Pili, que es la que tiene la casa donde crecen las mandarinas, llegó con un saco de mandarinas. Nuestra madre puso fruteros y fuentes con mandarinas por toda la casa, que se inundó con el olor de la fruta antes de que Pablillo se las fuera comiendo poco a poco.
Restábal - en primavera

Azahar
Creo que en el futuro inventarán alguna forma de poder enviar los olores con las fotos a través de Internet y así podrías disfrutar de ese olor maravillosos de las naranjas del Valle que había por toda la casa de la madre. Y sobre todo os enviaría el olor del azahar, que en esta época llena los caminos y pueblos del Valle de Lecrin.
EL jueves pasado, cuando volvíamos de la playa, fuimos con nuestros amigos suecos  Maud y Torsten a dar un paseo por el Valle y les encantó la zona.  Paramos en los miradores del camino, paseamos por Restábal, comimos platos hechos con naranjas en un restaurante de Melegís, disfrutamos del olor a azahar y, por supuesto, yo hice un montón de fotos.
Almuerzo con vistas
Almuerzo con vistas al Valle

Remojón
Remojón
Lo mejor es que lo veáis con vuestros propios ojos. Mientras os decidís a ir por allí os dejo unas fotos.
Réstabal entre almendros y naranjos
Restábal - Foto con almendros este invierno
As old as the Ark  - Noah's Ark , I mean - abril dia 14
Olivo centenario
Restábal - Decxorando con macetasas
Restábal en primavera


Iglesia de Restábal
Iglesia de Restábal

Parque de la Memoria Histórica
Mirador de la Memoria - Invierno
Presa de Béznar al fondo
Embalse de Béznar - Fondo del Valle


Tarta de naranja
Tarta de naranja, claro

viernes, 8 de abril de 2016

G.Morandi


Cuando decidimos ir a Bolonia a coger el avión para volver a casa desde Italia, entré en la página web de la ciudad para ver qué lugares interesantes se podían visitar en esta localidad y vi que había una exposición sobre G.Morandi justo en los días que estaríamos allí.
Gianni Morandi -

Genial, pensé. A mi me gustaba mucho Morandi. Aun puedo tatarear algunas de sus canciones. ¿Recordáis? "C'era un ragazzo che come me amava i Beatles e i Rolling Stones"
Una vez allí coincidió que la casa natal de G.Morandi, que se anunciaba junto con la exposición prometida, estaba justo al lado del hotel y pensé, 'esta no me la pierdo'.  Me imaginaba algo así como el Museo de Raphael en Linares donde se pueden ver sus discos de platino y de oro, fotos dedicadas, trajes de sus actuaciones, partituras de sus canciones mas famosas y vídeos de sus actuaciones en la tele, además una guía devota que te explica hasta el más mínimo detalle sobre su adorado ídolo.
 Yo pensé que el Museo de Morandi sería algo parecido, Morandi fue muy famoso en los años 60, como muchos otros cantantes italianos, y al ser era una gloria local seguramente habían instado su museo para vendérselo a los turistas. Bueno, no es que hubiera muchos turistas en Bolonia si lo comparamos con las muchedumbres que acabábamos de ver en Roma y Florencia, pero estábamos unos cuantos despistados y sobre todo había muchos estudiantes extranjeros
Las calles de Bolonia
Las fachadas rojas de Bolonia

Bolonia tiene muchos apodos, uno de ellos es Bolonia La Docta. Recibe este sobrenombre por su famosísima y antigua Universidad, que tiene historia y renombre como para haber atraído desde su fundación a miles de estudiosos a sus aulas. 
Además Bolonia la Roja también tiene una gran tradición de lucha política y sindical. En los duros años de plomo italianos en la estación de Bolonia tuvo lugar el mas terrible atentado sucedido en Italia desde la Segunda Guerra Mundial. La placa memorial en la plaza junto a la estación es uno de esos homenajes que te sobrecoge cuando lees la lista y edades de los 85 fallecidos. Lo peor es que nunca se resolvió con claridad aquel tema, nunca se supo con certeza quiénes habían puesto las bombas en la estación el día 2 de Agosto de 1980, justo cuando la gente empezaba sus vacaciones de verano.
So that their names may never be forgotten -Homage to the victims  of an ultra-right terrorist attack in Bologna Station in August 1980
Memorial del atentado de Bolonia


Que es una ciudad 'roja' lo vimos en el único día que estuvimos allí: es roja porque las piedras de sus edificios son rojas, pero es roja porque aun mantiene viva la lucha política. Había una manifestación por las calles principales y en el aeropuerto el personal de tierra mantenía una huelga que hacía que las colas para el embarque rellenaran toda la terminal y nos hicieron pensar durante tres angustiosas horas que nunca saldríamos de allí. 
Pero a pesar de ese mal rato, guardo un excelente recuerdo de Bolonia, a la que también llaman La Gorda, por lo bien que se come - ¡y es cierto!- Mmm:  espagueti a la boloñesa , mortadela de la rica, trufas, verduras exquisitas, buen vino, buenas pizzas...
 Pero con tantas emociones y cosas que ver, al final no fui a visitar a Morandi. Lo sentí, pero no mucho, hasta que llegue a casa y repasando las fotos hechas en Bolonia, vi el cartel que anunciaba la exposición:
¡Santo cielo! No era el Museo de Gianni Morandi era el ¡¡MUSEO DE GIORGIO MORANDI!!
y ME LO PERDI!! Buahhhhhh!!!
No vi sus cuadros pero me gustan mucho y le he pedido prestadas las ideas a Giorgio Morandi para esta foto.

Como también me encantó esta ciudad, pronto publicaré un post dedicado exclusivamente a ella. 
¿¿Nos veremos en Bolonia??