domingo, 1 de diciembre de 2013

El último escalón

Solo me faltaba este último paso y, por fin, lo he dado. Mi jubilación ya es totalmente oficial.
El viernes, día 29, el Instituto organizó el Homenaje de Jubilación 2013 dedicado a los ocho profesores que este año hemos comprobado que hay otra vida fuera de la escuela.
Ahora ya me lo creo de verdad.
Jubilación 2013
Como cada año, se celebró un acto académico y formal en el salón de actos del Instituto que incluyó los discursos del Director y de Charo, en nombre de los jubilados, una conferencia de Carlos sobre La ciudad de Granada en la conmemoración del Milenio del Reino de Granada, y los conciertos de la Orquesta del Manjón y del Coro de Amigos del Manjón. Finalizamos, como siempre en estas ocasiones, cantando el Gaudeamus igitur. Bueno, yo no canto, a veces muevo los labios, pero siempre me ha emocionado el ponerme de pie y sentirme parte de toda esa gran comunidad. 

Macario, el director del coro, y María, la directora de la orquesta
Todo el acto estuvo muy bien organizado e incluyó una presentación con fotos nuestras desde hace muchos años. Teniendo en cuenta que he trabajado allí durante 30 años debo agradecer a Mati que no pusiera ninguna mía de cuando llegué. Me hubiera dado demasiada impresión ver cómo ha pasado el tiempo. No es que me sienta vieja, es que me siento los años que tengo.

Con amigos


Tras estas actividades tan serias, nos fuimos de cena. Y allí pude saludar, abrazar y ver a mucha gente a la que quiero mucho y que habían venido a estar conmigo y los demás profesores en este día. Y a recordar, de paso, que yo también les acompañé y les despedí hace unos años.... 
Con amigas

Un maravilloso regalo. una serigrafía de Manuel Vela
 



Con unas cosas y otras, acabamos la fiesta a las tantas, pero algunos acabaron más a las tantas que otros, como decían los de la Granja.
Nosotros a las dos de la mañana, salimos al frío de la vega para volver a casa. Cansados, pero contentos. 
¡¡Ahora empieza otra historia!! 

Con Francisca. Al fondo, Pedro con los colegas.
Ya os la iré contando en el blog y en mis fotos.







¡Un brindis por la jubilación!

Muchas gracias, Sr Director y Sra Vicedirectora y colaboradores, por todo el trabajo que os habéis tomado. Gracias por las cariñosas palabras de despedida, gracias por ese precioso regalo, esa lámina serigrafiada de Manolo. Será el mejor de los recuerdos de este día. Los demás recuerdos de tantos años trabajando juntos se quedan en el corazón.

jueves, 21 de noviembre de 2013

Comidas caseras

Lo malo de tener tiempo es que te de por cocinar y por tanto, por comer. Espero que a mi no me pase ninguna de estas cosas, sobre todo la segunda. Pero de vez en cuando sí que cocino algo que casi había olvidado. Sobre todo para comprobar si mi memoria sigue en forma, y mis pocas destrezas culinarias también.
o o o o o
Macarons o macarrons
Como no he sido nunca de repostería, no se hacer ni unas sencillas natillas (suena bien), no me da por hacer tartas, dulces, galletas, mermeladas, pastas, macarons,  cupcakes,  ni otras cosas similares que sí son realmente peligrosas para la dieta.
Yo me dedico a pensar o preparar platos que sean ricos y especiales para cuando venga la familia a vernos en Navidad. 


Las croquetas terminadas
Por eso, hoy he hecho croquetas. A todos nos gustan y nadie las hace ya. Vas a los bares y las pides de tapa o las compras congeladas en el Mercadona. Pero no son lo mismo. Las que hacía mi madre  estaban buenísimas,  y eso que las hacía de cien en cien, por lo menos.  A mi no me salen tan bien, pero me salen pequeñas,  bonitas y no se me revientan al freírlas, y saben a bechamel de la buena.
El cocido
Y además, como todo el mundo sabe, es una buena forma de aprovechar la carne de hacer la sopa o la que ha sobrado del cocido.
Como todavía no las hemos probado, están en el congelador esperando a las visitas, nadie más que yo las ha visto, así que les hecho unas fotos para recordar este momento.
En Internet las fotos de comida son casi tan abundantes como las de gatitos. Todo el mundo saca la cámara cuando sale la paella o el cuscús y luego sube la foto al Facebook.
Y no exagero.
Fotografas
El famoso cuscús en casa de Rafa y Alicia

Es que las cosas de comida suelen ser fotogénicas y a todos nos gusta verlas y recordarlas cuando ya nos las hemos comido.
Merienda de cumpleaños de nuestra madre
Fijaos que buen aspecto tiene el cuscús de abajo. Finalmente, la última comida familiar, por ahora.
Mmmmmmm
Otro delicioso cuscús casero

jueves, 14 de noviembre de 2013

Otoño en el barranco del Poqueira


Ahora que hemos dejado las bicis, espero que temporalmente, nos hemos hecho senderistas, que no montañeros ni escaladores, y nos fuimos con el grupo de Tere y Rafa de excursión a la Alpujarra el domingo pasado.  Son el Club senderista El Bastón y tienen mucha experiencia en esto de organizar excursiones. Además, como somos paisanos, las excursiones salen cerca de casa y eso viene muy bien si te citan a las ¡¡ocho de la mañana!!  En este caso fuimos en autobús hasta Capileira y allí comenzamos con fuerzas y con muy buen tiempo por delante.
Aquí empieza la excursión - Capileira desde lo alto
El paisaje se veía bastante seco, hace tiempo que no llueve y en las cumbres no había nada de nieve, pero los colores eran preciosos y por el camino nos acompañaban algunas acequias en las que el agua bajaba limpia y con fuerza, lo mismo que en los diferentes ríos y arroyos que atravesamos.   
Os dejo aquí la descripción detallada de la excursión que aparece en la página WEB del grupo El Bastón.  Barranco del Poqueira.
La Cebadilla - a la izquierda la bajada de agua a la central
La Cebadilla - panel
Paredes para resistir el frio y el tiempo
A mi me gustaron también otras cosas que a veces no aparecen en las guías. Por ejemplo, el poblado abandonado de la Cebadilla, donde en un tiempo vivían las familias que trabajaban en la central hidroeléctrica del Poqueira. 
Era -  Mirador
También me gustó ver los cortijos donde a pesar de estar todos en ruinas aun se podía adivinar cómo era la vida en ellos. Se distinguían bien los espacios para vivienda y ganado y todos tenían unas hermosas eras muy bien conservadas desde las que ahora podíamos disfrutar del paisaje.   Y era un hermoso paisaje. ¡Os lo aseguro!  Aqui os dejo unas fotos para que lo podáis ver y disfrutar como hicimos nosotros.


Algunos senderistas y los chopos en otoño


domingo, 10 de noviembre de 2013

Una mañana con el maestro - Le Corbusier en el J1


Le Corbusier y yo
El hangar J1
Las autoridades del puerto de Marsella han prestado uno de sus hangares, el J1, para algunos actos relacionados con la capitalidad europea de la ciudad este año 2013. El piso superior se ha convertido en una inmensa sala con espacios para exposiciones, tienda, biblioteca, sala de juegos para niños y un restaurante donde se puede comer un menú sencillo por un buen precio.

Exposición y el ferry de Túnez
    Desde el mes de enero se han celebrado exposiciones de diferentes tipos en el J1 y hace solo unos días nosotros visitamos esta exposición: LC at the J1. Le Corbusier and the Question of Brutalism.
Ahí me tenéis, en la foto de arriba, saludando al maestro, mi maestro, al menos.  
    Ya hace unos meses os decía que una de las razones para visitar Marsella era poder ver el magnífico edificio del Boulevard Michelet, La Cite Radieuse, de Le Corbusier, por supuesto. 
Una de las esculturas coloridas de Le Corbusier

    
    Desde que estaba estudiando los últimos años de bachillerato siempre pensé que algún día sería arquitecta y, aunque no lo conseguí, se que esa idea me vino después de descubrir las obras de Le Corbusier. 
    Ahora que he leído varios libros sobre él y he podido ver algunas de sus obras de verdad, no solo en fotos, me convenzo aún más de que fue un autentico genio, un innovador permanente y un arquitecto que ha dejado su enorme huella en muchos otros arquitectos.     
    Le Corbusier fue uno de los primeros arquitectos de este siglo al que todo el mundo conocía antes de que los arquitectos también se convirtieran en estrellas mediáticas.  Recordad a Norman Foster, Santiago Calatrava, Rafael Moneo, Frank Gehry, Ricardo Bofill, Alvaro Siza, Oscar Niemeyer, Tadao Ando, Renzo Piano, Alberto Campo Baeza
        Mucho antes que todos ellos y otros, él ya era famoso, y ¡polémico!

Acuarela -Proyecto para el Puerto de Argel

La unidad de habitación de Marsella por dentro -
Distribución de los apartamentos

    En la exposición se pueden ver pinturas y esculturas de Le Corbusier; no era solo un arquitecto. 
    Pero lo que más me gustó fue ver todas las maquetas de los edificios que diseñó, aunque algunos, como este que veis del puerto de Argel, no llegaron a hacerse.
    Unos textos en francés e inglés explicaban la última parte de su vida profesional que se conoce como la época del Brutalismo, (El término tiene su origen en el término francés béton brut u "hormigón crudo". Término utilizado por Le Corbusier para describir su elección de los materiales. Wikipedia).    
    Pero los cuadros, óleos, acuarelas y las esculturas eran de todas las épocas y es una producción muy interesante porque se podía ver toda su formación y evolución.



 
Mis libros sobre Le Corbusier

    Aquí podéis ver el programa de esta exposición que estará abierta hasta el día 22 de Diciembre. Entonces cerrarán la exposición y el J1 volverá a ser el hangar portuario que siempre ha sido. Ambas cosas merecen una visita. 
    Y si no, me visitáis a mi y os enseño mis libros, todas las fotos que hice en la exposición y las que tengo de su Cité Radieuse o  Unité d'Habitation en Marsella .  




Aqui van algunas:
My dream made true       
On the deck -

miércoles, 9 de octubre de 2013

D. Domingo Sanchez-Mesa

El año que empecé mi estudios en la Facultad de Filosofía y  Letras no tuve la suerte de ir a clase al Palacio de las Columnas que me pillaba muy cerca de casa y que tenía un ambiente de lo más progre en su famosísima cafetería del sótano; alguien, en vista del elevado numero de estudiantes que había en el Primer Curso de Comunes, habia 10 grupos de 100 alumnos cada uno,  decidió llevarnos al Hospital Real. 
Portada

Patio de la Capilla


 Ahora, que el Hospital Real es la sede del Rectorado, de la Secretaría General de la Universidad de Granada y de la Biblioteca Central 
Biblioteca


y, por tanto,  ya es un edificio restaurado, acondicionado y sobre todo, caliente, es difícil acordarse de cómo estaba aquel octubre de 1970 cuando nos enviaron alli y nos sentimos como si estuviéramos desterrados en Siberia.
Habían arreglado algunas dependencias de este impresionante edificio, pero en general estaba en muy mal estado. Nuestra aula era inmensa y el frío del invierno granadino se colaba por todas las ventanas y los rincones del crucero y los patios. En unas salas que se abrían a uno de ellos, el último a la derecha, aun se conservaban los restos médicos del Hospital que había sido hasta solo unos años antes: entre clase y clase paseábamos como espíritus entre las camillas, mesas, papeles, medicinas y polvo que llenaban aquellas habitaciones.
Y nuestra aula de arte, donde el profesor nos proyectaba las diapositivas, era la antigua capilla; de hecho el proyector estaba arriba, en el coro. Así que veíamos las esculturas egipcias, los templos griegos o las iglesias románicas donde antes había estado el retablo. Y delante de aquella enorme imagen estaba mi profesor de Historia del Arte, D. Domingo Sánchez-Mesa. Lo recuerdo bajito; claro que con aquellos altísimos techos, todos eramos bajitos. Pero él además acentuaba el tema porque usaba una enorme vara para señalar los aspectos que quería destacar de la imagen. Allí, de pie, con esa larguísima vara en su mano, parecía un pequeño quijote; no solo por su figura, sino por su esfuerzo diario en transmitirnos todo lo que él sentía cuando nos explicaba los temas de la asignatura. Aun lo veo delante del David de Donatello emocionarse con 'esa impresionante caída de brazo'.
A mi sí me conmovía. Yo adoraba la asignatura y estaba dispuesta a estudiar todo lo que me dijeran. Pero aquel curso duró poco. A finales del primer trimestre hicimos la primera huelga y apenas empezamos las clases en enero, e hicimos la siguiente huelga (esta vez eran los penenes o algo así) el rector cerró la Universidad. Volvimos para los exámenes de junio y yo me estudié la Historia del Arte y las demás asignaturas de 1º por mi cuenta. Creo que al perder sus clases,  perdí probablemente las mejores clases de mi época de Facultad; de las mejores, seguro.


Como no suelo hablar bien de mis profesores, creo que D. Domingo se merece mi recuerdo, por eso lo he traído aqui.