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jueves, 30 de junio de 2016

Colección del Museo Ruso en Málaga

Entrada a la Colección del Museo Ruso en Málaga
Las siluetas cuentan la historia en la cafeteria
He visto parte de la colección del Museo Ruso de San Petersburgo aunque que no he ido a Rusia. Es la Colección del Museo Ruso.  
Entramos en la exposición

Está en la antigua Fábrica de Tabacos en Málaga - el mismo lugar donde se ubica el Museo del Automovilismo, que también vale la pena visitar. 
¿Os suena este tipo?


  Como el fondo del Museo Ruso es inmenso, cada año van a cambiar el contenido de la Exposición que tienen en Málaga. La de este año se llama 'Las Cuatro Estaciones' y por tanto los cuadros son sobre primavera ,verano ... 
Detalle de Mediodía ARKADI PLASTOV
 

Tiempo de verano
Arco iris en Verano
YEIGRAF REITERS - Patio de la hacienda en invierno

En estos días además se puede visitar una exposición temporal sobre un grupo de aristas que se hacia llamar 'La Sota de Diamantes'.
Estos cuadros tan coloridos y llenos de expresividad y vida son de esa colección temporal. A mi me encantó.
Nathalie Gontcharova  Campesinas 1910
Nathalie Gontcharova  Campesinas 1910
 
 

Retrato de chico con camisa pintada ILIA MASHKOV 1909



Matador

Bodegón

Yo tambien fui invitada
Una más en el museo
Iglesias. Nueva Jerusalem, 1917  ARISTAJR LENTULOV

Bodegón

viernes, 8 de abril de 2016

G.Morandi en Bolonia

Cuando decidimos ir a Bolonia a coger el avión para volver a casa desde Italia, entré en la página web de la ciudad para ver qué lugares interesantes se podían visitar en esta localidad y vi que había una exposición sobre G.Morandi justo en los días que estaríamos allí.

Gianni Morandi -

Genial, pensé. A mi me gustaba mucho Morandi. Aun puedo tatarear algunas de sus canciones. ¿Recordáis? "C'era un ragazzo che come me amava i Beatles e i Rolling Stones"
Una vez allí coincidió que la casa natal de G.Morandi, que se anunciaba junto con la exposición prometida, estaba justo al lado del hotel y pensé, 'esta no me la pierdo'.  Me imaginaba algo así como el Museo de Raphael en Linares donde se pueden ver sus discos de platino y de oro, fotos dedicadas, trajes de sus actuaciones, partituras de sus canciones mas famosas y vídeos de sus actuaciones en la tele. Además, una guía devota te explica hasta el más mínimo detalle sobre su adorado ídolo.
 Yo pensé que el Museo de Morandi sería algo parecido, Morandi fue muy famoso en los años 60, como muchos otros cantantes italianos y, como era una gloria local, seguramente habían instalado su museo para vendérselo a los turistas. Bueno, no es que hubiera muchos turistas en Bolonia si lo comparamos con las muchedumbres que acabábamos de ver en Roma y Florencia, pero estábamos unos cuantos despistados y sobre todo había muchos estudiantes extranjeros. 

Bolonia, roja
 
Bolonia tiene muchos lugares maravillosos que visitar y también tiene muchos apodos, uno de ellos es Bolonia La Docta. Recibe este sobrenombre por su famosísima y antigua Universidad, que tiene historia y renombre como para haber atraído desde su fundación a miles de estudiosos a sus aulas. 
    Además Bolonia la Roja también tiene una gran tradición de lucha política y sindical. En los duros años de plomo italianos en la estación de Bolonia tuvo lugar el mas terrible atentado sucedido en Italia desde la Segunda Guerra Mundial. La placa memorial en la plaza junto a la estación es uno de esos homenajes que te sobrecoge cuando lees la lista y edades de los 85 fallecidos. Lo peor es que nunca se resolvió con claridad aquel tema, nunca se supo con certeza quiénes habían puesto las bombas en la estación el día 2 de Agosto de 1980, justo cuando la gente empezaba sus vacaciones de verano.

Manifestación por las calles

So that their names may never be forgotten -Homage to the victims  of an ultra-right terrorist attack in Bologna Station in August 1980
Memorial del atentado de Bolonia

      Que es una ciudad 'roja' lo vimos en el único día que estuvimos allí: es roja porque las piedras de sus edificios son rojas, pero es roja porque aun mantiene viva la lucha política. Había una manifestación por las calles principales y en el aeropuerto el personal de tierra mantenía una huelga que hacía que las colas para el embarque rellenaran toda la terminal y nos hicieron pensar durante tres angustiosas horas  que nunca saldríamos de allí. 

      Pero a pesar de ese mal rato, guardo un excelente recuerdo de Bolonia, a la que también llaman La Gorda, por lo bien que se come - ¡y es cierto!- Mmm:  espagueti a la boloñesa , mortadela de la rica, trufas, verduras exquisitas, buen vino, buenas pizzas, y unos maravillosos puestos y tiendas de verduras y embutidos en la zona del mercado central.

Mortadela 

  Con tantas emociones y cosas que ver, al final no tuve tiempo de ir a visitar a Morandi. Lo sentí, pero no mucho. La próxima vez será, pensé. Cuando llegué a casa y repasé las fotos que había tomado en Bolonia, vi el cartel que anunciaba la exposición:
¡Santo cielo! No era el Museo de Gianni Morandi era el ¡¡MUSEO DE GIORGIO MORANDI!!
y ME LO PERDI!! Buahhhhhh!!!

No vi sus cuadros pero me gustan mucho y le he pedido prestadas las ideas a Giorgio Morandi para esta foto.

Como también me encantó esta ciudad, pronto publicaré un post dedicado exclusivamente a ella. 
¿¿Nos veremos en Bolonia??
 

sábado, 29 de marzo de 2014

La biblioteca

Mi padre llamaba así al cuarto de baño, y no es para menos teniendo en cuenta la cantidad de cosas que te puedes leer tranquilamente sentado en el trono. Mi madre solía dejar libros piadosos al alcance de la mano y, cuando no había otra cosa, te sorprendías leyendo la alucinante vida de Santa Luisa de Marillac, o de la madre San Suplicio o la Hoja Parroquial del mes. Pero la verdad es que todos nos llevamos las revistas y periódicos para leerlo tranquilamente o hacer el sudoku.
Periódicos, revistas, folletos, etc.
  Ellos no eran los únicos que reconocen a este lugar la importancia para nuestra formación intelectual que realmente tiene. Mi amigo John, inglés, tenía en el 'loo', que estaba separado del resto del cuarto baño como sucedía en las casas antiguas inglesas, una estantería atiborrada de libros. La verdad es que nunca me entretuve en ver qué tipo de libros había 'recluido' allí, pero si que lo comenté con él, y según me explicó, su teoría coincidía con la de mi padre. Quizá fuera porque, como todo el mundo sabe, mi padre era inglés. (*)
Lo de fijarse en los cuartos de baño de las casas o en los aseos de los lugares públicos tampoco es solo cosa mía, por supuesto. Unas amigas, también inglesas, tenían la costumbre de calificar con estrellas todos los servicios que utilizaban. Salían de ellos diciendo, 'dos','tres', 'ninguna'. Y, aunque eran bastante estrictas, tenían que reconocer que las cosas en este país, en ese sentido, habían mejorado mucho desde su anterior estancia en este país. 
Hotel Alhambra Palace - Aseos con historia

Yo también empecé a utilizar este criterio para evaluar los aseos y, como visitarlos es algo mas cotidiano que beber agua, y como lo primero que hago al entrar en un lugar público es controlar el cartelito que pone 'Servicios', soy toda una experta.
Aseos modernos
Además, tengo la santa costumbre de llevar el bolso por si no hay papel y porque en una época tuve la mala suerte de quedarme encerrada varias veces y tuve que pedir socorro por el móvil, así que también llevo la máquina de fotos. Y si hay luz suficiente y no hay gente, claro, fotografío los aseos, o me hago selfies en el espejo del tocador.

Y, aunque nada que ver con los magníficos aseos que disfrutábamos las alumnas en la Facultad de Filosofía y Letras, sita en el Palacio de las Columnas, cuando yo estudiaba - de hecho cuando los modernizaron cupieron en el mismo lugar unos sencillos aseos y dos departamentos completos-, he encontrado lugares realmente fascinantes. 
No cabe otro detalle más

Aquí tenéis uno de un restaurante en Frigiliana. El menú del día era sencillo y austero, la decoración del aseo era todo lo contrario, para compensar.
Pero el mejor lo he dejado para el final porque ademas también es el ultimo que he descubierto y el que me ha dado la idea para escribir este post.
Aseo - Museo

Fue en un taller de reparación de neumáticos en Almuñecar. Pongo todos estos detalles para que os paséis a verlo si estáis por allí. Realmente merece la pena verlo; el aseo, no el taller. 
Aseo-Museo

El dueño me lo enseñó orgulloso y estaba encantado de que le hiciera fotos. Y además me invitó a ver su su otra Galería de Pintura (Galería Karma), donde hay siempre interesantes exposiciones. Dijo que le gustaban tanto los cuadros que no tenía suficiente lugar para guardar su colección. Ponerlos en el Aseo- Museo era la mejor manera de enseñarlos a todo el mundo.
Aseo - Museo

Así que, además de cambiar la rueda pinchada, conocí a un coleccionista de arte.
 ¡¡Nunca se sabe dónde te puede llegar la inspiración!!

(*) Nota: Mi padre era de Córdoba, no  inglés, pero él contaba que en sus exámenes de esta asignatura por libre en la Universidad de Sevilla, en los que tenía que traducir y leer  un texto científico en inglés,  su profesor le había dicho: '¡Qué buen acento tiene usted, Micheo, cómo se nota que ha estudiado en Oxford!' Y él, que llevaba  a gala tener un oído enfrente del otro, y que no sabía ni decir 'yes', estaba muy orgulloso de este comentario. Por eso yo siempre decía a mis alumnos, cuando se extrañaban de que supiera 'tanto' inglés, que mi padre era de esta nacionalidad y a eso le debía tener pinta de medio inglesa, mis conocimientos y mi buen acento. Y ellos añadían, '¡Así cualquiera!

martes, 30 de abril de 2013

La Abadía del Sacromonte



La Abadía desde el reloj de sol del Parque de Invierno- Veáse el techo derrumbado
Ahora que está tan de moda escribir novelas históricas con más leyenda que realidad, alguien debería  mirar hacia esta Abadía y sus catacumbas y sacarle algo de partido. No seré yo, que no se escribir más de diez palabras seguidas. Yo solamente puedo poner las fotos y algo de mis recuerdos.


Santo de cera, con el cuello cortado
No sé por qué  a las Teresianas les gustaba tanto la Abadía del Sacromonte. el caso es que a mí me llevaron varias veces a ver las Santas Cuevas de San Cecilio, donde se decía habían aparecido los restos de unos mártires cristianos y unos libros escritos en plomo. Creo que desde entonces odio las figuras de cera y los animales disecados.
Relicarios
Recuerdo aquellas siniestras catacumbas: unos húmedos pasillos bajo tierra con recovecos con luces mortecinas que iluminaban a unos santos de cera, uno tenía la cabeza cortada y le brotaba sangre y junto a ellos, unos objetos llenos de reliquias.
Piedra de la separación

Piedra del Amor

En unos huecos de la pared había dos piedras: si besabas la primera te casabas ese año, si besabas la segunda te descasabas al poco tiempo. Era junto a una de estas piedras donde, según la tradición, se habían encontrado los huesos de San Cecilio y sus compañeros mártires. Aquí podéis ver estas curiosas piedras del amor y el desamor.


    Entonces no nos enseñaban ni el colegio, porque aún había niños allí estudiando, ni la biblioteca, ni la iglesia, ni los patios del edificio principal. El Colegio internado del Sacromonte cerró en 1975, yo conocí a mucha gente que había estudiado allí. Creo que si sobrevivieron a aquel frío nos  sobrevivirán a todos nosotros.  

Simbolos en la Abadía


 De mi época de Facultad recuerdo que se hablaba muchos sobre aquellos misteriosos  libros plúmbeos. Una ingeniosa falsificación que acabó guardada en Roma durante varios siglos por herética hasta que hace unos años ¡por fin! volvieron a Granada (Por cierto, antes que la Dama de Baza).  Recuerdo a Miguel Hagerty un profesor de árabe que "fue el primer traductor de los libros plúmbeos del Sacromonte, que dieron origen a la invención de San Cecilio y a la leyenda de los mártiressacromontanos." En los pasillos y la cafetería del Palacio de las Columnas las leyendas sobre la sabiduría de este profesor y sus investigaciones de temas esotéricos circulaban de forma casi tan clandestina como los panfletos que volaban sobre nuestras cabezas en  cualquier día de protesta política.

Ahora, en el Museo de la Abadía, se pueden ver unas copias de estos libros plúmbeos: en realidad son unas planchas circulares pequeñas escritas en árabe que se enganchaban unas con otras con una cuerda. Parece mentira que esos pequeños discos plúmbeos hayan dado para tanta historia.

Por cierto, acabo de leer que han hecho una película sobre el tema que se estrenará este verano:  El Enigma de los Libros Plúmbeos. 
Quizás entonces la gente empiece a hablar de la Abadía y  será una ocasión maravillosa para volver a visitarla y tratar de que la gente la conozca y no termine cayéndose a pedazos, cosa que puede suceder cualquier día de estos. (Ver el tejado en la primera foto)

Bueno, toda esta historia ha venido al blog porque el miércoles pasado subí con los alumnos y otra profe a la Abadía y a visitar la Casa Madre del Ave María fundada por el Padre Manjón (eso lo contaré otro día). 
La excursión fue fantástica, el tiempo nos acompañó, el paisaje desde la Abadía era brillante como en el mejor día de la primavera, los alumnos se portaron muy bien y la guía que nos explicó el museo y la iglesia lo hizo estupendamente, era una autentica experta en los temas que trató con nosotros.
Visita escolar







Y además, casualidades de la vida, haciendo limpieza entre mi colección de piedras y conchas marinas me encontré este pequeño recuerdo que no se dónde ha podido salir, pero que me encanta. No sé por qué me acordé del Muro de Berlín. jejeje
La Piedra del Amor - Sacromonte