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domingo, 18 de octubre de 2020

Tanguillo de Graná

 Asociación de ideas. Una palabra lleva a otra, un pensamiento se encadena con otro y al final acabas en un lugar tan lejano de donde empezaste que no consigues volver al principio. 

Niña, asómate a la reja

Recuerdo que en mis clases de literatura inglesa mi profesor nos explicó qué era este 'flujo síquico' o asociación de ideas - en realidad él nos explicaba 'the stream of conciousness' para que nos fuera más fácil comprender el Ulises de James Joyce, y por lo menos hiciéramos el esfuerzo de leer algún capitulo. Yo, que he leído bastante de ese libro, hubiera preferido que mi profesor me explicara a Virginia Woolf y me hubiera hecho leer algunos de sus libros.  

Los dos a la vez - Menudo lío me hice

Hasta este verano no me he animado a leer sus obras mas importantes.  Había leído el Orlando, en español, en la traducción que hizo Jorge Luis Borges en la editorial EDHASA, hace mil años, y también había leído una novelita corta de esta autora sobre un perro cocker spaniel que ella tenia y que se llamaba Flush, un librito precioso.  Claro nada que ver con Mrs Halloway; esto es otra historia. Esto es literatura de la buena.  Compré el libro en Casablanca en 1983 y lo he leído muchos años después. Me ha encantado y ahora estoy con To the Lighthouse. Maldito profesor que me enseñó pocas cosas interesantes y que nos miraba las piernas a las chicas más de lo que era menester. En fin, lo del  flujo síquico o asociación de ideas si me gustó y me ha dado pie para escribir este post sobre un tema que ya no tiene nada que ver con Joyce o Virginia Woolf, me he ido a un sitio mucho mas popular a una canción tan antigua como esta:

LA REJA DE GRANADA

Niña asómate a la reja
que te tengo que decir
que te tengo que decir
un recadito a la oreja
el recadito consiste
que no te quiero de veras

y el beso que tú me diste,
te lo vengo a devolver

dale que dale que dale
toma que toma que toma
tengo una novia que vale
más que la fuente de Roma

dale que dale que dale
toma que toma que toma
tengo una novia que vale
más que la fuente de Roma.

Seguro que os suena esta famosa canción de La Reja, el Tanguillo de Graná, que bailábamos en el colegio en alguna ocasión especial. Retirábamos los pupitres al fondo de la clase y siempre había una compañera bailonga que nos enseñaba a las torpes como yo el flamenquillo del momento. Yo llegué a  bailar La Reja y la primera sevillana y de ahí no pasé. 

Pero esas cosas se quedan en la cabeza, y hoy, viendo una foto que hice el otro día, la que he puesto al principio de este post,  me vino la canción a la memoria y recordé la letra y me hizo gracia lo de la fuente de Roma. Y me pregunté con cual de las maravillosas fuentes de Roma comparaba a su novia: la Fuente del Tritón,  la Fontana de Trevi, la Fuente del Delfín, la Fuente de las Abeja la Fuente de la Barcaccia,  me pregunto a cual de ellas se refería la canción. ¡¡Son todas tan maravillosas!!

Fuente de la Abeja

Fuente de la Barcaccia, en la Plaza de España.


Fuente del Tritón
Y como una cosa lleva a la otra, recordé que ahora hace justo seis años de nuestro viaje a Italia cuando visitamos Roma, Florencia y Bolonia. 

Entonces fotografíe todas estas fuentes de Roma que aquí os dejo.

Me pregunto cuando podremos volver a viajar.Menos mal que como un poco de consuelo tenemos los recuerdos y las fotos.