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sábado, 7 de noviembre de 2020

Un reloj de sol y un aplique de techo

Paloma bebiendo agua del charco de la lona

 Además de un macetero alto y un misterio.  Todo eso me ha correspondido en el sorteo de los lotes del contenido del piso del tío Carlos.

Pero el reloj de sol atrasa, no unos minutos, atrasa unos cuantos años y ya no tiene solución y no se qué hacer con él. Si lo pongo en la pared del patio los pájaros lo usaran de percha para lanzarse desde él al charco que se forma con la lluvia en la lona que cubre la piscina durante el invierno; y a mi no me gustan los pájaros, algunos me asustan más que los de la película de Alfred Hitchcock

Macetero alto

 Aquí tenéis el macetero: es alto, marrón, macizo, reforzado en la parte baja para aguantar el peso de une elefante. En realidad creo que no era marrón, sino de color cerezo, solo que le hace falta una buena restauración. De momento lo he puesto junto al paragüero de la entrada y se han entendido bien desde el primer momento. Parece que siempre han estado juntos ahí. 

Aplique art-deco

El aplique estaba en el techo de la entrada de su piso pero yo ahora no sé dónde ponerlo, todos mis techos tienen ya lámpara, pero me gusta mucho y ya le encontraré un rincón. Es del mismo estilo y época que el macetero y siempre me recordará la casa de mis abuelos. Para eso son las herencias, ¿no? Para que tus herederos se acuerden de ti.

Un falso Velázquez

Y ahora os contaré el misterio:

 Yo creía haber heredado una  versión familiar de la Fragua de Vulcano - eso me habían dicho los que hicieron el sorteo-. Pero cuando tuve el cuadrito en mis manos la lámina de Velázquez se desprendió como se caen las hojas del calendario. Porque esa lámina parece sacada de uno de esos almanaques antiguos de tiendas de ultramarinos que anunciaban carne de membrillo o anís de Rute o era una 'estampa' de publicidad de los médicos de antes, no era ni siquiera una copia burda del original.  Cuando se soltó del marco, apareció el retrato de esta gitana insinuante de grandes ojos negros que posa envuelta en un mantón de Manila, con los hombros al descubierto, sentada en el alfeizar de una ventana abrazada a una guitarra a la luz de la luna. Es un lienzo muy oscuro, una imagen de la noche. 

Ahora no se a quién preguntarle quién pintó ese pequeño lienzo o por qué taparon a la sensual gitana, aunque esto último me  lo puedo imaginar.

Sello de la Fábrica de Espejos y Cuadros

En la parte de atrás del marco hay un sello de lacre donde se puede leer  FABRICA DE ESPEJOS Y CUADROS  de Don Pedro Morganti y Bayettini en Calle Marqués de Larios nº5 Málaga 1899. Hace años que esta empresa desapareció. He encontrado algunas reseñas sobre la fábrica en un artículo sobre la Calle Larios publicado en  Diario SUR:

"Cafés muy populares en la misma calle fueron el Español y La Palma Real, entre los de más feliz recuerdo. La primera institución bancaria que abrió agencia en la calle Larios fue el Banco Español de Crédito, la primera cristalería fue la de Morganti y Bayettini y la única tienda de pianos e instrumentos musicales de los primeros años de este siglo, la de López y Griffo. ..."

Así que puede que valga más el marco que el contenido, a no ser que hubiera un pintor famoso en la familia tan tímido que nunca se diera a conocer y tan osado que la censura cubrió su obra.

Ahora me doy cuenta de que he heredado un misterio y no sé cómo solucionarlo.


martes, 1 de abril de 2014

Una visita dedicada a Isa

 Isa tuvo la suerte de pasar quince días en este lugar hace unos años, becada por la Fundación Rodríguez-Acosta, para hacer un curso de pintura. Al final de este tiempo los artistas jóvenes presentaron sus cuadros al público en una exposición que se celebró en el vestíbulo y otras salas de este maravilloso carmen. 
Fue la primera vez que estuve allí, y no me fijé mucho en los  cuadros, en los de Isa sí, claro, ni tampoco vi mucho del edificio, pero si admiré los jardines, los estanques, las fuentes, los cipreses, las esculturas, y ¡las vistas!  
Carmen de la Fundación Rodríguez-Acota

He vuelto después, con los alumnos, tirando de ellos como el que arrea ganado por los prados. En una ocasión llevé a un grupo de alumnas suecas, creo, adoradoras del sol, como todos los nórdicos o guiris que se precien. Era mayo, hacía un brillante día de primavera y  obviamente no vieron nada que estuviera mas abajo del sol. En cualquier poyete, banco o escalón se sentaban, no a admirar la belleza que las rodeaba, sino a tomar el sol como si nunca lo hubieran visto. Tampoco disfruté de esa visita.
Así que tenía pendiente volver con tranquilidad, pero el carmen ha estado cerrado un tiempo, y las visitas eran tan difíciles de conseguir como si quisieras ver al rey. Por fin lo han abierto para las personas normales y hoy hemos entrado a verlo. 


Vistas desde la terraza central
El Carmen de la Fundación Rodríguez Acosta no es un carmen normal del Albaicin. No hay parras, ni flores de geranios en macetas ni peroles de cobre en las paredes. Es un impresionante edificio blanco que destaca en la colina de la Alhambra encima del barrio del realejo. Es un capricho del pintor José María Rodríguez Acosta. según nos contaba el guía. Después de un viaje a París y otros lugares mas exóticos y lejanos, perdió la inspiración para su pintura y estuvo quince años sin hacer un cuadro. Decidió entonces edificar este carmen para su estudio y biblioteca.  Y allí está para que nosotros ahora podamos disfrutarlo.
Jardín de Baco

Jardín francés

Templete clásico - Salida de las Galerías al fondo
El carmen des laberinto de arquitectura en blanco con cipreses inmensos. En cada rincón de los jardines hay un muro de estos árboles, un estanque, un surtidor y unas esculturas clásicas. Hay columnas romanas, orientales, árabes. Hay una cúpula hecha con con cipreses, un balcón de piedra de Salamanca, una pila bautismal renacentista convertida en fuente, un templete griego, un jardín árabe, un teatro con columnas romanas, fuente árabe, y plintos art-deco, la copia de un friso del partenón, otra copia de la Cantoria de Donatello, una copia de la Venus de Canova, una escultura original de Baco, un cenotafio de una monja castellana que murió a los 80 años, ....
Detalle
Otro detalle
En el criptopórtico sobre una fuente hay una bóveda con un curioso efecto acústico por el que los pasos y las voces resuenan con un eco infinito.  También se visitan, con mucha precaución,  unas galerías subterráneas que se introducen en el corazón de la tierra. Alguien podría escribir una de esas novelas pseudo-históricas tan de moda sobre estas galerías que nadie sabe para qué se hicieron y a dónde van a parar.
La fuente bajo la bóveda del criptopórtico

Las galerías subterráneas

Por todos sitios se encuentran maravillosos detalles.
Aquí podéis hacer una visita virtual
  Cuando acabamos la visita al carmen, fuimos a ver el Instituto Gómez Moreno, un museo donde se recoge el legado del arqueólogo e historiador granadino que coleccionó durante toda su vida obras de arte. Su familia cedió su colección a la Fundación Rodríguez-Acosta que hizo un edificio adjunto al carmen para instalar este Legado Gómez-Moreno
No tengo fotos de la exposición pero os aseguro que también es muy interesante. El edificio es del año 1982 y fue diseñado por
José María García de Paredes Barreda.

Os recomiendo que pongáis el Carmen de la Fundación Rodríguez-Acosta (Callejón del Niño del Royo) en vuestra lista de visitas pendientes. Estaré encantada de acompañaros a verlo.