

Solo por ver la cara de Tote y Nico comiendo chocolate con churros merece la pena subir hasta la plaza Bib-Rambla, a pesar del frío que ya hace a las siete de la tarde en Granada en estos primeros dias en que empezamos a 'disfrutar' de las temperaturas de inverno. Y todo fue porque sus padres se habían ido a la boda de Isa y ellos se habían quedado con la abuela y como se aburrían, esperaron a que yo llegara de la rehabilitación para llevarlos a comer churros. ¡Qué buenos estaban! Tan buenos que el Tote se puso morado y luego se puso malito...
Si no tienes manga pastelera, puedes utilizar una bolsa de plástico resistente, cortando un extremo para formar los churros.
ResponderEliminar