lunes, 11 de febrero de 2013

Pies


En el Barranco de San Juan
  Soy totalmente consciente de que los que tenemos la santa manía de hacer fotos podemos llegar a aburrir a todos los que están a nuestro alrededor. Insistimos en parar cientos de veces en los mismos sitios para hacer cientos de  veces la misma foto. Ponemos la excusa de que 'hoy la luz es diferente, de que ha llovido, de que hay nubes, de que hay flores, de que ha nevado, de que es primavera, verano u otoño'.
En la terraza de El Turrós -2008
Ponemos mil excusas y damos la vara hasta que conseguimos tener miles de millones de fotos de la misma vista de la sierra. del pantano, la carretera, los árboles y el mirador.
En Berlín - 2008

Y cuando ya todos los que nos rodean están hartos y  cuando ya nos convencemos de que el paisaje que nos rodea no cambia tanto en realidad de una vez para otra, entonces,  nos hacemos autorretratos en los espejos que hay por el camino (eso os lo ilustraré en otra ocasión) o bien,  nos hacemos fotos de los pies.
Playa de Zahara de los Atunes

Y aunque nuestros pies y zapatos no son nada del otro mundo y tampoco es un motivo muy original, al final conseguimos tener una gran colección.  Y por lo menos queda constancia de que la fotógrafa estuvo allí, pisando el lugar donde hizo esas fotos en las que aparece todo el mundo menos ella (o él).

 Berlin 2010 ¡¡con juanete!!
Zapatos elegantes - 2007
Botas de  ciclista
En estos días en que me miro el pie cada mañana a ver si el hematoma ya está desapareciendo o mi dedo ya no está tan hinchado y hago flexiones del pulgar por prescripción facultativa, he recordado esas fotos de mis pies y mis zapatos y he pensado enseñaros un poco de esta colección para provocaros una sonrisa a cuenta de mis manías. Una de ellas, claro.