lunes, 11 de junio de 2012

El verbo Amar

El verbo Amar altivo

Fue una suerte o fue muerte                         
que contigo,
no solo compartiera mi destino
si no el verbo amar
y la palabra.
Fue un pedazo de futuro
que se impuso,
marcando que de ahora
en adelante,
el presente de aquel indicativo
se teje de mil versos.
Y lo siento amor
porque no es cierto.
A veces,
la mayor parte de las veces,
el verbo amar se teje de silencio.
Silencio,
que muerden palabras
que no salen
mascándose en deseos.
Es falso
que si vienes a mi  lado
me acompañas,
porque noto tu ausencia
en el silencio.
Silencio que  muerde
y que me araña
al no escuchar un son
de dos vocales,
un tierno, breve
y un ligero verbo.
Apenas la caricia de un pronombre,
un dulce tenue
adjetivo de deseo.
Una palabra es mucho
si se tiene,
si falla
es una muerte de desierto.
Por eso te moriste doblemente
en tu ausencia,
y en la falta de tus verbos.
Y aprendí muy tarde
y trasnochada,
que las noches
se funde sin te quiero.
Sin palabras que arrullaran mi almohada
o verbos que se hagan breves dedos.
                   Y me quedo en silencio 
                    por costumbre,
                    impuesto por la falta de tu cuerpo.



Este precioso poema de mi hermana Tere, que apareció publicado en 'nuestro' libro Entredades (2006) suena aún mejor en la voz de mi sobrina Clara, y aquí podréis escucharlo y quedaros con la boca abierta. ¡Qué voz, qué maravilla! Me gusta esta versión cantada y la guitarra que suena envolviendo la voz de Clara, Tenéis que oírla. Aquí está. (La música es de Miguel Orcaray)
Clara es artista de verdad, aunque a veces ella misma no se lo crea y aunque a veces me parece que no se toma su arte todo lo en serio que debía. Desde aquí un beso para ella con todo mi ánimo para que siga así y para la madre de la artista. ¡Felicidades!!