jueves, 17 de diciembre de 2015

Sepúlveda - Miradores, cordero, detalles y La Pava




No se por qué a los autobuses de la compañía La Sepulvedana que llevaban a mis primos desde Linares hasta Madrid le llamábamos La Pava. Hoy he visto en Internet que se les llamaba así en toda EspañaEs curioso ese apodo, ¿de dónde vendrá? 
En Granada solíamos llamar alsinas a todos los autobuses, aunque aquí tenía más sentido ya que la compañía era Alsina Graells SA. Algo como los danones.  Pero lo de La Pava es más difícil de entender y más gracioso. 
La ciudad desde el Mirador
Lo que tampoco sabía es que La Sepulvedana viene  de Sepúlveda y que Sepúlveda es un precioso pueblo de la provincia de Segovia.
En este viaje hemos ido a visitarlo.

Una ciudad preciosa, de lejos y de cerca
  La carretera que nos llevó de Pedraza a Sepúlveda nos dejó directamente en el Mirador de Zuloaga.
Una turista
Las Hoces desde la Virgen de la Peña
Paramos a disfrutar de la vista de la ciudad, y a hacer fotos ¡faltaría más!Y una vez en la ciudad, paseamos, compramos lotería de navidad, comimos cordero, como mandan las tradiciones y subimos a ver el río y los buitres al  Mirador sobre Las Hoces del Río Duratón, que está junto  a la Iglesia de Nuestra Señora de la peña. 

En el río Duratón - pose de grupo
Pose familiar - el río al fondo


Y finalmente, cuando ya el sol se estaba casi yendo, y eso que había lucido muy poco durante el día, fuimos a ver la Ermita de San Frutos ubicada en unas rocas sobre uno de los meandros u hoces del río. 
 Era un sitio precioso, pero estaba un poco oscuro ya y muy nublado. He tenido que hacerles unos arreglos a las fotos para que se pueda apreciar mejor el paisaje. Y a nosotros, que estábamos allí, ¡como unos valientes!
Isa un poco cansada de tanta piedra
Si desde lejos se ve bonita, Sepúlveda es aun mejor de cerca.
Pequeño detalle







Hay muchos edificios interesantes: la iglesia de Santiago reconvertida en Centro de Interpretación del Parque de las Hoces del Río Duratón, otras iglesias románicas, un castillo que se funde con el Ayuntamiento en la Plaza Mayor, casas de piedra con escudos y blasones, una fantástica pastelería para comprar dulces típicos y también unas extrañas figuras, llenas de historia, esculpidas en las paredes de las viejas mansiones.
Otro detalle

El Ayuntamiento y detrás el Castillo

Aquí solo tenéis unos cuantos detalles. Me dejo muchos más, por supuesto.  ¡Así tendré que volver en otra ocasión!










Las Hoces y la Ermita de San Frutos - una aventura