martes, 28 de octubre de 2014

La dura vida de los turistas

¡Que dura es la vida de los turistas!
Amanecer en Roma. La silueta de Santa Maria Maggiore
Un buen turista debe caminar de sol a sol literalmente: desde que el sol asoma por las cúpulas de las iglesias, hasta que se va poniendo detrás de las colinas de Roma. Debe andar cada día doce horas porque después de ponerse el sol es preciso salir a tomar algo. De esta forma podrá hablar sobre todas las cosas que ha visto: museos, edificios, casas, iglesias, calles, plazas. De vez en cuando puede y debe hace una pausa en un banco de una piazza cualquiera  y tomar un café y agua en una terraza junto con miles de personas más o  disfrutar un helado de sabor insólito y riquísimo o beber un vino de la tierra, o dos, si son chicos, que dice Pedro.

Vino y pan toscano, sin sal
Pero sobre todo, un buen turista debe alimentarse correctamente. Y eso se hace muy bien en Italia, en cualquier Trattoria, Osteria, Pizzeria o Restaurante.
Pizza Capricciosa
La pasta es casera, la masa de la pizza está crujiente y los ingredientes son generosos y sabrosos.
Calzone
Bistecca alla fiorentina

La carne ... ¿Conocéis la famosa Bistecca alla fiorentina? Mmm... No hay palabras
También  hay platos de verduras: a la plancha, guisadas, gratinadas. O platos de cuchara, como potajes o sopas. Yo probé la famosa Ribollita toscana en nuestra visita a Siena ¿o fue a Lucca? Estaba buenísima.
Como broche final de nuestro viaje, que os iré contando poco a poco, fuimos a Bolonia, a la que llaman la Roja por el color de los ladrillos de sus edificios y porque siempre hay mucho voto comunista. 
Los edificios son rojos también en Bolonia

Algo de esto debe de ser verdad porque en 24 horas en esa ciudad coincidimos con una manifestación de protesta contra los recortes del gobierno por las calles mas importantes del centro, una huelga del transporte público y otra del personal de tierra del aeropuerto que por poco nos deja sin vuelo de vuelta a casa. 
Bologna, la Rossa

Ribollita Toscana
 Pero no me quejaré: Bolonia es una ciudad preciosa, llena de encanto y con menos turistas que los otros lugares donde hemos estado. Pasear por sus larguísimos soportales es una maravillas.  Bolonia es la capital de la región de Emilia-Romagna que tiene productos gastronómicos exquisitos. No hay mas que asomarse a los puestos del mercado. 
Los productos de la región
Ahora es la temporada de las trufas y te las ofrecen en los restaurantes y en el mercado. 150€ el kilo de trufa blanca. 



Plato de carne con trufa negra en láminas.

Pero lo mas normal es tomarse unos espagueti a la boloñesa.  Solo que no se llaman así. Yo pedí un plato de tagliatelle al ragu  y pude ver la diferencia. ¡Que ricos!!
 Os dejo fotos. Las imágenes  casi siempre lo explican todo mejor. La pena es que no puedo enviaros ni el aroma ni el sabor de estos platos tan maravillosos.