martes, 1 de abril de 2014

Una visita dedicada a Isa

 Isa tuvo la suerte de pasar quince días en este lugar hace unos años, becada por la Fundación Rodríguez-Acosta, para hacer un curso de pintura. Al final de este tiempo los artistas jóvenes presentaron sus cuadros al público en una exposición que se celebró en el vestíbulo y otras salas de este maravilloso carmen. 
Fue la primera vez que estuve allí, y no me fijé mucho en los  cuadros, en los de Isa sí, claro, ni tampoco vi mucho del edificio, pero si admiré los jardines, los estanques, las fuentes, los cipreses, las esculturas, y ¡las vistas!  
Carmen de la Fundación Rodríguez-Acota

He vuelto después, con los alumnos, tirando de ellos como el que arrea ganado por los prados. En una ocasión llevé a un grupo de alumnas suecas, creo, adoradoras del sol, como todos los nórdicos o guiris que se precien. Era mayo, hacía un brillante día de primavera y  obviamente no vieron nada que estuviera mas abajo del sol. En cualquier poyete, banco o escalón se sentaban, no a admirar la belleza que las rodeaba, sino a tomar el sol como si nunca lo hubieran visto. Tampoco disfruté de esa visita.
Así que tenía pendiente volver con tranquilidad, pero el carmen ha estado cerrado un tiempo, y las visitas eran tan difíciles de conseguir como si quisieras ver al rey. Por fin lo han abierto para las personas normales y hoy hemos entrado a verlo. 

Vistas desde la terraza central
El Carmen de la Fundación Rodríguez Acosta no es un carmen normal del Albaicin. No hay parras, ni flores de geranios en macetas ni peroles de cobre en las paredes. Es un impresionante edificio blanco que destaca en la colina de la Alhambra encima del barrio del realejo. Es un capricho del pintor José María Rodríguez Acosta. según nos contaba el guía. Después de un viaje a París y otros lugares mas exóticos y lejanos, perdió la inspiración para su pintura y estuvo quince años sin hacer un cuadro. Decidió entonces edificar este carmen para su estudio y biblioteca.  Y allí está para que nosotros ahora podamos disfrutarlo.
Jardín de Baco

Jardín francés

Templete clásico - Salida de las Galerías al fondo
Es como un  laberinto de arquitectura en blanco y cipreses inmensos. En cada rincón de los jardines hay un muro de estos árboles, un estanque, un surtidor y unas esculturas clásicas. Hay columnas romanas, orientales, árabes. Hay una cúpula hecha con con cipreses, un balcón de piedra de Salamanca, una pila bautismal renacentista convertida en fuente, un templete griego, un jardín árabe, un teatro con columnas romanas, fuente árabe, y plintos art-deco, la copia de un friso del partenón, otra copia de la Cantoria de Donatello, una copia de la Venus de Canova, una escultura original de Baco, un cenotafio de una monja castellana que murió a los 80 años, ....
Detalle
Otro detalle
En el criptopórtico sobre una fuente hay una bóveda con un curioso efecto acústico por el que los pasos y las voces resuenan con un eco infinito.  También se visitan, con mucha precaución,  unas galerías subterráneas que se introducen en el corazón de la tierra. Alguien podría escribir una de esas novelas pseudo-históricas tan de moda sobre estas galerías que nadie sabe para qué se hicieron y a dónde van a parar.
La fuente bajo la bóveda del criptopórtico

Las galerías subterráneas

Por todos sitios se encuentran maravillosos detalles.
Aquí podéis hacer una visita virtual
 Al final también se visita el Instituto Gómez Moreno
Es un museo donde se recoge el legado de arqueólogo e historiador granadino que coleccionó durante toda su vida obras de arte. Su familia cedió sus colección a la Fundación Rodríguez-Acosta que hizo un edificio adjunto al carmen para instalar este Legado Gómez-Moreno
No tengo fotos de la exposición pero os aseguro que también es muy intersante. El edificio es del año 1982 y fue diseñado por
José María García de Paredes Barreda.

Os recomiendo que pongáis el Carmen de la Fundación Rodríguez-Acosta (Callejón del Niño del Royo) en vuestra lista de visitas pendientes. Estaré encantada de acompañaros a verlo.