sábado, 1 de febrero de 2014

Maison Empereur


¿Necesitas un cepillo para zapatos de ante, un hervidor de huevos, un termómetro de congelador, unas pinzas para hielo, una tostadora para castañas, una caja para los útiles de limpiar zapatos, un canotier, una escalera de mano, una cortina para la puerta del patio, un foulard, unas pantuflas, un  cuenco de loza de la de antes, tela para hacer trapos de cocina, la mejor sartén que nunca hayas visto, una navaja suiza, un juguete autómata, una maravillosa cocotte para hacer pollo, un cacharro para partir en rodajas los huevos cocidos, unos pinchitos metálicos para hacer rollitos de ternera?
Maison Empereur
Cucharas para todo

Hervidores de huevos
¿Quieres jabón de Marsella hecho de verdad en Marsella? ¿Una hamaca? ¿Un taburete? ¿Una brocha de afeitar? ¿Una cesta para el pan, la ropa, los trastos, los juguetes, la compra? ¿Un rollo de cuerda gruesa, fina, mediana, para cocinar? ¿Cordones de zapatos? 
 



adid a esta larga lista cualquier cosa que se os ocurra para el hogar, excepto muebles.  Y todo, todo, todo (como dice Lucas) lo podréis encontrar en La Maison Empereur, un lugar mágico e imprescindible en Marsella. Esta inmensa tienda se encuentra repartida por varios locales comerciales que están comunicados entre si como un extraño laberinto en el Cours Saint Louis, en el centro de Marsella.Es una tienda llena de cacharros y de historia, se fundó en 1827 y algunas partes e incluso objetos parecen  de esa época, pero el resto es actual con aire clásico y de buena calidad. Los dependientes son muy amables y te ayudan a orientarte en ese laberinto y encuentran todo lo que andes buscando, aunque se lo expliques con un francés tan macarrónico como el mío.

Aquí está el mapa
No os la perdáis. Merece mucho la pena.


Flores en el Boulevard Michelet

Pero si queréis comprar flores, comida o ropa, entonces id a los mercadillos que cada día se pueden ver en el Boulevard Michelet o en el Boulevard Prado, o en otros mercados de verduras y frutas también del centro. 

Otro día os hablare de los maravillosos mercados franceses.

Frutas en Prado