domingo, 11 de agosto de 2013

Aventura en el castillo

Bueno, ya se que no fue una autentica aventura porque en ningún momento corrimos ningún peligro. Ya sabéis cómo son los castillos ahora. Pasa por ellos la escuela taller de turno y te marcan el recorrido con todos los detalles y todas las medidas de seguridad para que nadie se pierda ni se dedique a curiosear por su cuenta. Pero, algo de aventura si hubo en subir a visitar la Fortaleza de la Mota en Alcalá la Real un buen día de verano bajo un sol inclemente.
Cuatro y yo, la fotógrafa
Un sol de justicia

Además eramos cinco, como los de las famosas aventuras, y también sufrimos unos pequeños desajustes, debido, sobre todo, a nuestra habitual falta de ejercicio físico y al tamaño de los escalones por los que se accedía a las torres y a las murallas. 
 
Isa bailando en los escalones de la muralla
 

Isa, la grande, paseando por la muralla, recién construida
 El cantero que los diseñó debe de jugar para la NBA porque eran altísimos y al cabo de cinco tramos de escaleras empezamos a sufrir calambres y tirones musculares como si estuviéramos subiendo en realidad al Alpe d'Huez.
Aquí tenéis unas fotos para ilustrar nuestra aventura. Y solo son unas pocas de las que hice yo. En realidad todos hicimos fotos, pero los demás son muy tímidos.
¡Besos!