martes, 29 de enero de 2013

Con en el pie por alto

My right foot
Así me encuentro estos días,  con el pie por alto.

Estoy buscando una foto de mi 'querido' juanete antes de la operación para ponerla en el blog y que veáis su gran tamaño ¿Por qué tendrá ese nombre, como si realmente fuera algo pequeño?? 
No le hice una foto antes de la operación pero me despedí de él. Fue lo que me dijo el cirujano antes de que la anestesia me dejara grogui, '¿Ve usted su juanete? Pues despídase que ya no lo verá mas.' Y yo le dije, 'hasta nunca.'
Dentro de unas semanas o meses (?) os pondré  otra foto del pie, a ver si es verdad. 

La mesa
Pero por ahora solo os puedo enseñar mi maravillosa sandalia ortopédica que me ayuda a caminar, pero que me hace andares de pato. No me voy a quejar, estoy mucho mejor de lo que pensaba estar después de que el cirujano me serrara ese huesecillo, herencia genética, que me ha traído a mal traer cuando usaba  tacones o simplemente me ponía a caminar un buen rato.
Y eso que, a estas alturas de mi vida, ya lo trataba bastante bien: siempre me compro un numero más y siempre me compro zapatos buenos. Esto... Todo por no cabrearlo.
Pero, al final, lo decidí. Y aquí está  el pie, bien vendado y atado para que los huesos suelden bien y yo no sea una invalida total en estas semanas que estaré de baja. Esa es la parte buena del asunto: No ir a trabajar por unos dias. 
Pablillo
el vino


Con 'Tote grande', que dice Pablillo
¡Y sali de casa!!
Bueno, como hay que celebrar algo,  os cuento que el domingo estuvimos de fiesta familiar, para seguir con el ritmo de estas ultimas navidades. Fue reunión en casa de nuestra madre con motivo de su santo y del cumpleaños de Nico, que al final ni fue por allí. Pero no importa; nosotros nos comimos su ración de menestra, rollitos de pollo y solomillo relleno y su trozo de tarta y brindamos por él, por otros que tampoco estabais y por nosotros. 
Seguiremos en contacto, ahora que tengo bastante más tiempo. Besos.