miércoles, 16 de marzo de 2011

Pinchos

Desde que llevo estos hierros en la boca, parece que me hubiera tragado un puente entero.
Algo parecido a este precioso puente rojo de la Serpiente de Amsterdam, con farolas incluidas.
(Observar el detalle de las farolas: son cabezas de gaviotas)

También os pongo esta foto de la marquesina del Puerto de Málaga, tan bonita y elegante. Y es que esos pinchos son los que a veces siento yo en la boca.

Que horror, ¡¿cómo se me pudo ocurrir, a mis años?!!