lunes, 24 de enero de 2011

Aprender

Mirad cómo corren cuando me ven llegar
Eso es lo que me toca a mi ahora. Ya que mi mano está casi en perfecto estado y los dedos ya no se me quedan agarrotados cuando cojo un palo de golf, ahora es mi turno. Yo sabia que esto era difícil, pero no sabía toda la paciencia y concentración que exige este deporte. Lo bueno es que se practica en un lugar muy tranquilo. Todo el mundo esta callado y cada uno va a su bola (nunca mejor dicho) y siempre estas en contacto con la naturaleza. Acostumbrada a la bici, esto es mas suave: no te dejas los pulmones y el corazón subiendo cuestas, no tienes que vestirte con dos pares de calcetines, dos pares de guantes, tres camisetas, una chaqueta casi de neopreno, unos pantalones que parecen de buzo, etc. 
No, en el golf uno va mas ligerito. Claro que a veces rasca el fresco de la mañana y echas de menos toda la equipación ciclista. Pero ya vendrán tiempos mejores. Y además, después de pasar un buen rato intentando lanzar con estilo y eficacia dos cubos de bolas, se va entrando en calor.

Vintage golf set
Se me hace cuesta arriba
Aquí tenéis unas imágenes para ilustrar mi aprendizaje. Eso es el 'green' (ahora aprendo inglés también). Y lo pongo asi porque lo de acertar en el hoyo se me hace muy cuesta arriba; casi como la bici. Y la otra foto son los pájaros del campo que salen corriendo cuando me ven llegar.

Para Reyes, Pedro me regaló un 'set' completo de golfista y tengo todos mis palos y mis accesorios nuevecitos, pero el domingo pasado fuimos al mercadillo de antigüedades de Maracena y creo que estos palos que vendían allí tienen más historia que los mios.


 Por cierto, no os perdáis ese mercadillo: ¡¡hay cosas fantásticas!!