martes, 4 de noviembre de 2008

Tote


Aquí esta el Tote a la salida de clase, con un hambre que se comería las piedras. Se le nota en la cara y en lo 'rápido' que viene hacia el coche, donde Nico y yo le estamos esperando para irnos a casa.
Nos queda atravesar esa marea humana que se ve al fondo y otra marea de tráfico imposible por el Camino de Ronda, levantado por las obras del metro, y por la Autovía, permanentemente atascada en dirección a Granada.
Nos libramos del tapón con mucha suerte y llegamos a casa, donde ya queda menos para salir del follón de obras, pinturas, jardinero y esas gaitas.
¡Nos vemos!