lunes, 3 de marzo de 2008

Málaga

Málaga es una ciudad cuyo centro histórico esta en ruinas. Esperemos que este terminada de hacer para cuando definitivamente sea declarada Capital Europea de la Cultura en el año 2016. Si no es así los visitantes pueden creer que se han equivocado de destino y salir corriendo e irse a Córdoba, que es la otra candidata y que a lo mejor, o a lo peor, se lleva el gato al agua y los de Málaga se quedan con dos palmos de narices.
(Por cierto, hablando de Córdoba, tengo un cotilleo que contaros. Pero lo dejaré para otra ocasión, cuando tenga mas datos)
Pero yo hablo de Málaga ahora, porque más que en ruinas, está sufriendo un proceso masivo de reconstrucción y rehabilitación. Sus maravillosos edificios de la alta burguesía estaban a punto de venirse abajo hasta que unos avispados entes han descubierto que los edificios están en el centro, muy bien situados, son muy hermosos y son muy grandes. Así que ahora, bien arregladitos, donde antes había solo unos grandes almacenes o donde vivían seis familias, pronto habrá miles de apartamentos de superlujo de excelentes calidades por chorrocientos millones de euros.
Solo que hoy por hoy, la ciudad parece un queso de gruyere, los andamios, telas, y estructuras metálicas te amenazan cuando paseas por todas las estrechas calles alrededor de la calle Larios, Granada, Compañía, Mercado de las Atarazanas, Carretería, ...
Y aunque a mi me enseñaron que no se dice 'me se cayó', sino 'se me cayó', que esta mal mencionarse uno antes que los demás, por lo que hay que decir 'mi prima y yo', en lugar de 'yo y mi prima', y que no se habla con la boca llena, que en la mesa no se canta, que no se ponen los codos en la mesa y que no se limpia uno los mocos con las mangas del jersey. Aunque me enseñaron eso y yo lo aprendí bien, yo aún sigo diciendo que esta ciudad, como muchas otras cosas y cabezas que vemos alrededor nuestro, no solo esta hueca sino que está HUECA POR DENTRO.