domingo, 30 de septiembre de 2007

Rutas ciclistas




Bajo la sombra del
Peñón del Jorobado, en las estribaciones de la sierra de la Alfaguara, al final del Camino de las acequias, que empieza junto al Instituto, en lo mas hondo del camino, se encuentra el Cortijo de los Asperones.
Hoy que hacía un maravilloso día de otoño hemos subido hasta allí con la bici.
Parece como si el tiempo no pasara por esos lugares tan lejanos.
Ahora se ven los restos de lo que debió de ser una maravillosa cortijada con casa para los dueños, para los jornaleros o aparceros, con las cuadras, las cámaras, la acequia, la era, el nogal bajo el que sentarse a descansar y toneladas de basura y de años de abandono por todas partes.
Allí no viven mas que las cabras y las ovejas. Los dos pastores que las cuidan y las sacan cada día de paseo van y vienen al pueblo en sus motillos y pasean a caballo entre el ganado. Uno lleva un móvil con el que conecta con la civilización, el otro nos cuenta historias mientras
hacemos la pausa, y yo hago las fotos.
Y allí se acaba todo.