sábado, 15 de abril de 2006

Eugenio Salvador Dali


Aunque parece magia es real. La cara de Dali está dibujada en el suelo, pero no se ve bien si no miras el reflejo en la columna metálica que hay enfrente. Con un poco de esfuerzo, se intuyen, mas que se ven, nuestras siluetas tambien reflejadas encima de la cabeza.
En el camino hacia Niza hicimos noche en Figueres y aunque no pudimos visitar los museos, si tuvimos tiempo de pasear por alli y de hacer unas cuantas fotos.