viernes, 24 de marzo de 2006

Las ventajas de los atascos en la autovía de Granada


Debido a la "maravillosa" red de transporte publico que tenemos en esta ciudad y a lo frecuentemente que tenemos que soportar los atascos los que vivimos en el 'Area Metropolitana' y no tenemos un ático en el centro de Granada, mas vale echarle imaginación y resignación al tema.

La semana pasada los de Fomento o los que mantienen la autopista decidieron repintar las señales a plena luz del día y parecía que habían elegido las horas puntas del mismo. Cuando ibamos a trabajar, despues de comer, las colas llegaban hasta casi nuestro pueblo, desde la carretera de Malaga. Menos mal que ya conocemos atajos y tratamos de sortear los atascos metiendonos por otras vias 'alternativas'. No las voy a decir, obviamente, porque entonces ya no lo serían.

Otra posibilidad es quedarse en ellos y echar la siesta, hacer pildorillas, charlar con el vecino de carril, peinarse, ponerse crema en las manos (yo llevo una bolsita de aseo en el coche para estos menesteres), perfumarse, echarle un vistazo a la prensa, o hacer fotos por la ventanilla. Esta es mi favorita. Y es evidente que todas estas actividades solo se pueden hacer si no eres el piloto.

Al piloto le toca cabrearse una y otra vez, además de por el atasco en si, por las habilidades de algunos conductores para sortear los pirinolos de señalización de obras y adelantar por la derecha, y por la facilidad que otros tienen para que se les quede la mano pegada al claxón, o bien la mirada fija en el accidente que ha habido hace unos minutos en la otra dirección. Y ya el atasco es doble.

En fin, cuando nos toque la lotería y nos compremos el ático procuraré que tenga buenas vistas para hacer las fotos desde la terraza, sin tener que cojer la carretera para hacerlas. Pero, en el fondo, muy en el fondo, los echaré de menos.