miércoles, 4 de enero de 2006

¡Que frío hace!




Hay que tener valor para vestirse de ciclista, que por el tiempo que se tarda parece que te estas vistiendo de torero, abrigarse hasta los ojos, echar la mochila con la maquina de fotos, las barritas, el acuario, los caramelos y ponerse en camino. Hoy me he animado a salir de nuevo y aqui está la gráfica de la ruta que hemos hecho. Subir, subir, subir y bajar.
Poquito a poco voy cogiendo mi antigua forma física; Pedro me echa paciencia y me espera en lo alto de la cuestas. Hoy hemos subido a la Alfaguara, pero antes hemos parado a descansar un poco y a pesar de que el sol brillaba con fuerza, aún quedaba escarcha y hielo en las cunetas y en los charcos. Al fondo de la foto se ve a Pedro y las dos bicis descansando tambien en los poyetes de entrada de un cortijo que tiene el curioso nombre de "El Regajo del Tejutor", que llevo años viendo pero que no tengo ni idea de qué significa un nombre tan extraño. ¿Quien sería el Tejutor? Porque la verdad es que tiene un buen cortijo con olivos, almendros, nogales, chopos y un pequeño campo de vides y buenas vistas de Sierra Nevada.