miércoles, 19 de octubre de 2005

Rachel Whiteread at the Tate Modern


Esta exposición se merece una visita larga y tranquila para poder disfrutar del panorama desde lo alto y bajar a pasear entre los enormes bloques blancos de plástico que forman un laberinto de hielo en la sala de turbinas de la Tate. Ademas es importante ir antes de que la contaminación de Londres lo cubra todo de un polvo tan negro como el que traía mi impermeable cuando llegue a casa.

Originally uploaded by Micheo.