viernes, 28 de octubre de 2005

¡Niscalos, por fín!





Ha sido una mañana perfecta para coger setas: llovía un poquito, no hacía frío y estabamos casi solos en mitad de la Alfaguara y como ya conocemos los sitios de otros años, hemos tenido suerte: dos cestas de setas, que ya estan cocinadas, algunas comidas y otras para congelar.
Pensaba que no habría habido lluvia suficiente, pero que no llueva aqui no significa que alli arriba no este cayendo un buen chaparrón. ¡Es emocionante verlas asomarse asi, como en la foto, por debajo de la pinocha! Parecen monedas de un tesoro escondido por los piratas. Yo es que soy muy positiva y le echo bastante imaginación, pero si has cogido setas alguna vez, seguro que entiendes de qué estoy hablando.